Progresista 15.8%Conservador 84.2%
Yoweri Museveni es reelegido presidente de Uganda en medio de acusaciones de fraude y represión política
El controvertido proceso electoral ha llevado a denuncias de irregularidades y violencia contra la oposición en el país africano.
Publicado: 19 de enero de 2026, 03:06
En las recientes elecciones celebradas en Uganda, Yoweri Museveni, de 81 años, ha ganado su séptimo mandato con una amplia mayoría, después de haber ocupado el poder durante 40 años. Según los resultados anunciados por la Comisión Electoral, Museveni obtuvo el 71,65% de los votos, lo que le permite evitar una segunda vuelta. No obstante, estos resultados han sido rechazados por su principal oponente, Bobi Wine, quien ha denunciado un fraude 'masivo' y ha instado a sus seguidores a protestar pacíficamente.
La jornada electoral estuvo marcada por un apagón de internet y la presencia de fuerzas de seguridad enérgicas que, según informes, llevaron a cabo redadas en las residencias de opositores, incluyendo la de Wine. Fuentes independientes han corroborado que muchas de las máquinas biométricas fallaron, lo que provocó que los funcionarios tuvieran que recurrir a listas manuales de votantes, un procedimiento que puede dar lugar a manipulación de resultados. Activistas han denunciado que la falta de garantías durante el proceso electoral, combinada con la detención de más de 550 personas, generó un clima de represión sin precedentes.
En las horas posteriores a la votación, el Grupo de Solidaridad Panafricana citó un aumento significativo en la violencia política, reportando hasta 50 muertos en diversos incidentes relacionados con la jornada electoral. Según Bobi Wine, al menos dieciocho seguidores de su partido fueron asesinados a tiros por fuerzas de seguridad en diferentes incidentes, lo que ha elevado la cifra total de muertos durante el proceso electoral. Adicionalmente, Wine se encuentra ahora en paradero desconocido tras una redada en su residencia. Museveni, quien llegó al poder tras liderar una guerrilla, ha modificado la Constitución en varias ocasiones para eliminar límites de edad y mandato, consolidando así su permanencia en el cargo. Este contexto de represión y violencia se ha visto acompañado por acusaciones de fraude, ya que, según Wine, hubo secuestros y manipulaciones en los resultados finales.
La situación en el país ha sido catalogada como 'no libre' por organizaciones internacionales, lo que pone en entredicho la legitimidad del proceso electoral. Con Museveni en el poder durante tanto tiempo, muchos analistas temen que la democracia en Uganda siga debilitándose a medida que se perpetúen estos ciclos de represión y fraude electoral.
La jornada electoral estuvo marcada por un apagón de internet y la presencia de fuerzas de seguridad enérgicas que, según informes, llevaron a cabo redadas en las residencias de opositores, incluyendo la de Wine. Fuentes independientes han corroborado que muchas de las máquinas biométricas fallaron, lo que provocó que los funcionarios tuvieran que recurrir a listas manuales de votantes, un procedimiento que puede dar lugar a manipulación de resultados. Activistas han denunciado que la falta de garantías durante el proceso electoral, combinada con la detención de más de 550 personas, generó un clima de represión sin precedentes.
En las horas posteriores a la votación, el Grupo de Solidaridad Panafricana citó un aumento significativo en la violencia política, reportando hasta 50 muertos en diversos incidentes relacionados con la jornada electoral. Según Bobi Wine, al menos dieciocho seguidores de su partido fueron asesinados a tiros por fuerzas de seguridad en diferentes incidentes, lo que ha elevado la cifra total de muertos durante el proceso electoral. Adicionalmente, Wine se encuentra ahora en paradero desconocido tras una redada en su residencia. Museveni, quien llegó al poder tras liderar una guerrilla, ha modificado la Constitución en varias ocasiones para eliminar límites de edad y mandato, consolidando así su permanencia en el cargo. Este contexto de represión y violencia se ha visto acompañado por acusaciones de fraude, ya que, según Wine, hubo secuestros y manipulaciones en los resultados finales.
La situación en el país ha sido catalogada como 'no libre' por organizaciones internacionales, lo que pone en entredicho la legitimidad del proceso electoral. Con Museveni en el poder durante tanto tiempo, muchos analistas temen que la democracia en Uganda siga debilitándose a medida que se perpetúen estos ciclos de represión y fraude electoral.