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Yannick Nézet-Séguin marca un hito en el Concierto de Año Nuevo 2026 incorporando obras de compositoras
La 86ª edición de este famoso evento musical se caracteriza por su modernización con la inclusión de piezas de Josephine Weinlich y Florence Price.
Publicado: 2 de enero de 2026, 19:31
El 1 de enero de 2026, el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, dirigido por Yannick Nézet-Séguin, destacó por la inclusión de dos obras compuestas por mujeres. Este evento, que se celebra anualmente desde 1939, es visto por millones de espectadores y se consolidó como un símbolo de renovación. Nézet-Séguin, al hacer su debut como director, sorprendió al abrir el concierto con una obertura atípica, marcando un tono festivo desde el inicio y rompiendo con la tradición.
El repertorio del concierto incluyó dieciocho piezas, un tercio de ellas inéditas, e incorporó obras de compositoras históricas como Josephine Weinlich y Florence Price. Esta decisión refleja un esfuerzo por modernizar el evento y hacer la música clásica más inclusiva, en línea con las expectativas contemporáneas sobre igualdad de género y diversidad en el arte. Nézet-Séguin, conocido por su lucha por los derechos LGBTQ+, abogó por la unidad y la paz entre naciones en su discurso previo al brindis de Año Nuevo, elevando la significación social del evento.
El Concierto de Año Nuevo 2026 no solo celebró la herencia musical de Viena, sino que también se presentó como una transición hacia un futuro más inclusivo en el ámbito clásico, culminando con los valses tradicionales y la Marcha Radetzky, donde el director interactuó con el público, dejando una fuerte impresión sobre el poder transformador de la música.
El repertorio del concierto incluyó dieciocho piezas, un tercio de ellas inéditas, e incorporó obras de compositoras históricas como Josephine Weinlich y Florence Price. Esta decisión refleja un esfuerzo por modernizar el evento y hacer la música clásica más inclusiva, en línea con las expectativas contemporáneas sobre igualdad de género y diversidad en el arte. Nézet-Séguin, conocido por su lucha por los derechos LGBTQ+, abogó por la unidad y la paz entre naciones en su discurso previo al brindis de Año Nuevo, elevando la significación social del evento.
El Concierto de Año Nuevo 2026 no solo celebró la herencia musical de Viena, sino que también se presentó como una transición hacia un futuro más inclusivo en el ámbito clásico, culminando con los valses tradicionales y la Marcha Radetzky, donde el director interactuó con el público, dejando una fuerte impresión sobre el poder transformador de la música.