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Vietnam avanza hacia la modernización bajo el control férreo del Partido Comunista y el liderazgo de Tô Lâm

El crecimiento económico sostenido de Vietnam y la consolidación política de su liderazgo se entrelazan en un marco de control autoritario.

Publicado: 26 de enero de 2026, 15:38

Vietnam ha emergido en los últimos años como una potencia manufacturera en Asia, desafiando su pasado como uno de los países más pobres del mundo. Hoy en día, el país atrae a gigantes tecnológicos como Samsung, Intel y Foxconn, quienes producen una parte significativa de sus componentes electrónicos en el territorio vietnamita. Este crecimiento ha sido impulsado por un modelo de desarrollo que combina un régimen político autoritario con una economía más abierta y orientada al mercado, **en línea con las similitudes del modelo chino**.

La capital, Hanoi, refleja este cambio. Las viejas fábricas han sido reemplazadas por torres de oficinas que albergan multinacionales. Vietnam ha hallado éxito en ser un eslabón crucial en las cadenas de suministro globales, importando insumos de China y exportando productos a mercados como Estados Unidos y Europa. **Mientras la economía de Vietnam crece a un ritmo de alrededor del 7%, se han propuesto alcanzar un crecimiento del 10% para 2030**, lo que podría convertir al país en una reserva económica comparable a la de los tigres asiáticos antes de 2045, siempre y cuando mantenga su ritmo de crecimiento durante la próxima década.

Sin embargo, esta modernización económica no se produce en un vacío político. En este contexto, **el XIV Congreso del Partido Comunista ratificó a Tô Lâm como secretario general, reafirmando su control sobre el crecimiento económico. Esta designación no solo es formal, sino que consolidó una hoja de ruta de modernización económica acelerada bajo un control político férreo, sin concesiones al pluralismo ni a la disidencia interna**. Su liderazgo ha estado marcado por medidas drásticas contra la corrupción, creando un entorno donde la eficiencia administrativa va de la mano con una presión creciente contra la disidencia. **A medida que Vietnam busca transformarse en un centro de tecnología avanzada y semiconductores, Lâm ha prometido mantener un crecimiento anual superior al 10%**, enfatizando una infraestructura resiliente al cambio climático y una mayor conexión global.

**A pesar de estos avances, la represión política persiste**. La presión sobre los activistas y la persecución de la disidencia siguen siendo preocupaciones importantes, a pesar de que la economía va mejorando y se implementan políticas para combatir la pobreza. Este entorno plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento económico en un sistema donde la libertad de expresión se ve comprometida.