Progresista 36.1%Conservador 63.9%
Variadas respuestas institucionales ante el frío extremo para proteger a personas sin hogar en Badalona, Nueva York y Valladolid
Las autoridades de cada ciudad implementan estrategias para ofrecer refugio y asistencia a los más vulnerables en medio de una ola de frío.
Publicado: 28 de enero de 2026, 08:44
La atención a las personas sin hogar ha cobrado especial relevancia ante las recientes condiciones climáticas adversas, con temperaturas extremas que amenazan la vida de los más vulnerables. En Badalona, el alcalde Xavier García Albiol ha sido criticado por devolver una cuarta parte de los fondos destinados a atender a personas en situación de calle, argumentando la falta de espacios para su alojamiento. En contraste, Nueva York ha potenciado su operativo de emergencia ante el frío extremo, habilitando centros de calentamiento y ampliando el acceso a refugios, priorizando la protección de grupos vulnerables.
De manera similar, el Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha un dispositivo especial que incluye 25 plazas en un albergue y la distribución de sacos de dormir para personas que permanecen en la calle, colaborando con entidades sociales como Cruz Roja y Cáritas. Estas diferentes actuaciones frente al frío reflejan no solo la variabilidad de las condiciones climáticas, sino también la diversidad en la voluntad y capacidad de los gobiernos locales para hacer frente a las necesidades de aquellos que viven en situación de vulnerabilidad.
A medida que las temperaturas continúan descendiendo, el compromiso de las autoridades y la colaboración comunitaria serán cada vez más esenciales para asegurar el bienestar de estas poblaciones en riesgo.
De manera similar, el Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha un dispositivo especial que incluye 25 plazas en un albergue y la distribución de sacos de dormir para personas que permanecen en la calle, colaborando con entidades sociales como Cruz Roja y Cáritas. Estas diferentes actuaciones frente al frío reflejan no solo la variabilidad de las condiciones climáticas, sino también la diversidad en la voluntad y capacidad de los gobiernos locales para hacer frente a las necesidades de aquellos que viven en situación de vulnerabilidad.
A medida que las temperaturas continúan descendiendo, el compromiso de las autoridades y la colaboración comunitaria serán cada vez más esenciales para asegurar el bienestar de estas poblaciones en riesgo.