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Un terremoto de magnitud 7,6 sacude Japón y activa una alerta por tsunami que afecta a miles de ciudadanos
Las autoridades ordenan evacuaciones y emiten alertas mientras la primera ministra establece un equipo de emergencia.
Publicado: 8 de diciembre de 2025, 22:48
El norte de Japón experimentó un potente terremoto de magnitud 7,6 este lunes, lo que llevó a la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) a emitir una alerta de tsunami para varias prefecturas. Este sismo ha provocado que miles de personas sean evacuadas, destacando que alrededor de 23,000 ciudadanos en las prefecturas de Hokkaido, Iwate y Miyagi han sido instados a trasladarse a refugios seguros debido a los riesgos de olas que podrían alcanzar hasta 3 metros.
Desde que ocurrió el temblor, se han reportado inicialmente al menos 30 personas heridas, incluyendo a varios que sufrieron caídas durante las labores de evacuación en Hokkaido y Aomori. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, formó un equipo especial para supervisar la situación y ha instado a las autoridades a proveer información clara y rápida a la población, priorizando la seguridad de los ciudadanos. Aunque la JMA había declarado alertas por potenciales tsunamis, al final de la tarde, la alerta inicial fue posteriormente rebajada.
El epicentro del terremoto se localizó a 80 km de la costa de la prefectura de Aomori, a una profundidad de 50 km, y la intensidad del terremoto fue registrada como nivel 6 superior en la ciudad de Hachinohe, haciendo que el movimiento fuera suficientemente fuerte como para hacer imposible mantenerse en pie. Las instalaciones nucleares en la región están siendo monitoreadas y, hasta el momento, no se han reportado anomalías relevantes. Sin embargo, se han registrado episodios de cortes de electricidad que han afectado a miles de hogares en la región.
Los impactos del terremoto se han sentido en las provincias a lo largo del país, incluyendo Tokio, donde alcanzó el nivel 2 en la escala sísmica nacional. Este evento ha reavivado los recuerdos de desastres pasados, incluyendo el devastador terremoto y tsunami de 2011 que afectó a Fukushima. Las autoridades han activado una alerta especial ante la posibilidad de que un nuevo terremoto de magnitud inusual se produzca en la zona en los próximos días, aconsejando a los residentes a permanecer en lugares seguros, y las evacuaciones de los residentes de la zona costera continúan.
Desde que ocurrió el temblor, se han reportado inicialmente al menos 30 personas heridas, incluyendo a varios que sufrieron caídas durante las labores de evacuación en Hokkaido y Aomori. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, formó un equipo especial para supervisar la situación y ha instado a las autoridades a proveer información clara y rápida a la población, priorizando la seguridad de los ciudadanos. Aunque la JMA había declarado alertas por potenciales tsunamis, al final de la tarde, la alerta inicial fue posteriormente rebajada.
El epicentro del terremoto se localizó a 80 km de la costa de la prefectura de Aomori, a una profundidad de 50 km, y la intensidad del terremoto fue registrada como nivel 6 superior en la ciudad de Hachinohe, haciendo que el movimiento fuera suficientemente fuerte como para hacer imposible mantenerse en pie. Las instalaciones nucleares en la región están siendo monitoreadas y, hasta el momento, no se han reportado anomalías relevantes. Sin embargo, se han registrado episodios de cortes de electricidad que han afectado a miles de hogares en la región.
Los impactos del terremoto se han sentido en las provincias a lo largo del país, incluyendo Tokio, donde alcanzó el nivel 2 en la escala sísmica nacional. Este evento ha reavivado los recuerdos de desastres pasados, incluyendo el devastador terremoto y tsunami de 2011 que afectó a Fukushima. Las autoridades han activado una alerta especial ante la posibilidad de que un nuevo terremoto de magnitud inusual se produzca en la zona en los próximos días, aconsejando a los residentes a permanecer en lugares seguros, y las evacuaciones de los residentes de la zona costera continúan.