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Un fallo técnico en Portugal lleva a un conductor ebrio de la absolución a una condena: un análisis del impacto de la tecnología en el juicio

La decisión judicial revela la importancia de los procesos formales en la admisión de pruebas y su efecto en la justicia.

Publicado: 23 de agosto de 2025, 19:05

En un insólito caso judicial que ha captado la atención pública en Portugal, un conductor de 27 años fue sorprendido en Évora con una tasa de alcohol de 2,04 gramos por litro de sangre, muy por encima del límite legal de 1,2 g/l. Inicialmente, el joven fue absuelto de la acusación de conducir en estado de ebriedad debido a un fallo técnico en el dispositivo de alcoholemia, el cual no pudo emitir un comprobante impreso del resultado de la prueba. A pesar de que uno de los agentes tomó una fotografía con la lectura del alcoholímetro, el juez consideró que dicha imagen no constituía prueba suficiente para condenar al conductor, llevando a su absolución. Sin embargo, la Fiscalía decidió apelar la decisión y el Tribunal de Apelación de Évora revocó la absolución inicial, determinando que la fotografía era evidencia válida y suficiente para la condena del joven, quien fue finalmente multado y se le prohibió conducir por cinco meses.

El caso ha generado un debate sobre la dependencia de las pruebas tecnológicas, resaltando la necesidad de protocolos adicionales para garantizar que los derechos de los acusados no sean vulnerados por fallos técnicos. Este desenlace subraya la importancia de los procesos formales en la recolección y validación de pruebas en el ámbito judicial, donde un simple fallo técnico puede alterar radicalmente el curso de la justicia y poner de relieve la fragilidad de los procedimientos que dependen de la tecnología.