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Más de setenta artistas catalanes, entre ellos Clara Peya y Salvador Sobral, abandonan Spotify en un boicot relevante

La campaña Boicot Spotify busca desafiar las prácticas de la plataforma, criticando su remuneración y el uso de inteligencia artificial.

Publicado: 31 de enero de 2026, 03:14

El 30 de enero, numerosos artistas de Cataluña, el País Valenciano y Baleares, incluidos los reconocidos Clara Peya y Salvador Sobral, retirarán su música de Spotify como parte de un significativo boicot. En total, se estima que cerca de ochenta artistas y bandas decidirán dejar la plataforma. Esta decisión se inscribe en una campaña más amplia llamada Boicot Spotify, que ha captado el apoyo de más de setenta músicos y bandas. El boicot señala varias preocupaciones fundamentales sobre las prácticas de Spotify, como las inversiones del fundador Daniel Ek en la industria armamentista y su vinculación con anuncios polémicos de reclutamiento de la agencia de inmigración de EE.UU., ICE. Los artistas han destacado que estas inversiones ascienden a unos 600 millones en la empresa de tecnología militar y drones Helsing.

Clara Peya, en declaraciones sobre la campaña, menciona que abandonar la plataforma supone un 'salto al vacío' pero también una liberación, afirmando que 'no podemos depender de una plataforma fascista'. El boicot no sólo se basa en motivos éticos, sino también en un descontento por la remuneración que ofrece la plataforma: Spotify paga entre 2 y 4 euros por cada mil reproducciones, mientras que competidores como Apple Music y Tidal ofrecen cifras notablemente más altas. En comparación, Apple Music paga entre 7 y 10 euros y Tidal entre 12 y 13 euros por el mismo número de reproducciones. La crisis de reputación que enfrenta Spotify se ve acentuada por la experiencia de los artistas, quienes lamentan el uso de inteligencia artificial en la plataforma y cómo esto ha afectado sus derechos de autor. Sin embargo, algunos artistas emergentes han expresado su temor a perder una plataforma crucial que les proporciona visibilidad y oportunidades económicas.

En este contexto, los promotores del boicot han solicitado a los oyentes que reconsideren su uso de Spotify y opten por alternativas más éticas, como Bandcamp, Soundcloud y, sobre todo, Qobuz. Salvador Sobral ha hecho hincapié en que abandonar Spotify es un paso arriesgado, especialmente para muchos de los artistas más nuevos que dependen de la plataforma. Según dijo: 'Sentimos cierto vértigo, y nos quita bastante el sueño, pero estamos comprometidos con este cambio'.

Las declaraciones adicionales de otros miembros de la campaña han resaltado que el 88% de las pistas de audio subidas a la plataforma no alcanzan las mil reproducciones, lo que significa que sus autores no perciben ni un céntimo. En declaraciones finales, Peya reafirmó: 'Las artistas no estamos solas en esta lucha, que debe implicar también a los oyentes.'