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Uganda celebra elecciones generales bajo represión y acusaciones de fraude mientras Museveni busca un séptimo mandato
La jornada electoral se desarrolla con un fuerte despliegue policial, bloqueos de internet y denuncias de fraude por parte de la oposición.
Publicado: 17 de enero de 2026, 04:42
En Uganda, más de 21 millones de votantes comenzaron a acudir a las urnas para elegir a su próximo presidente en un contexto de intensa represión y miedo. Yoweri Museveni, que ha estado en el poder desde 1986, aspira a conseguir un séptimo mandato, mientras su principal opositor, el cantante Robert Kyagulanyi, conocido como Bobi Wine, busca desbancarlo. Las elecciones fueron marcadas por un fuerte despliegue policial, suspensión temporal del acceso a internet y numerosas denuncias de violencia contra activistas opositores. Se registraron más de 550 opositores detenidos y diversas manifestaciones disueltas por las fuerzas de seguridad.
Desde el inicio de la jornada electoral, Museveni lideraba el conteo con un 75% de los votos, mientras que Wine alcanzó alrededor del 21%. A pesar de su apoyo, Wine denunciaba fraude electoral y su arresto domiciliario de facto. Se intensificaron los disturbios en varios puntos del país, resultando en al menos siete muertes y detenciones de opositores. La ONU y organizaciones de derechos humanos criticaron el entorno electoral, calificado como “no apto” para un proceso libre y justo.
Observadores de la sociedad civil expresaron su preocupación por el fraude masivo, instando a la comunidad internacional a rechazar los resultados. Los líderes de oposición y ciudadanos ugandeses continúan exigiendo cambios significativos, mientras Museveni se aferra al poder tras más de cuatro décadas.
Desde el inicio de la jornada electoral, Museveni lideraba el conteo con un 75% de los votos, mientras que Wine alcanzó alrededor del 21%. A pesar de su apoyo, Wine denunciaba fraude electoral y su arresto domiciliario de facto. Se intensificaron los disturbios en varios puntos del país, resultando en al menos siete muertes y detenciones de opositores. La ONU y organizaciones de derechos humanos criticaron el entorno electoral, calificado como “no apto” para un proceso libre y justo.
Observadores de la sociedad civil expresaron su preocupación por el fraude masivo, instando a la comunidad internacional a rechazar los resultados. Los líderes de oposición y ciudadanos ugandeses continúan exigiendo cambios significativos, mientras Museveni se aferra al poder tras más de cuatro décadas.