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Ucrania ejecuta exitoso ataque con drones submarinos a petroleros rusos en el Mar Negro para frenar evación de sanciones
La ofensiva se centra en la 'flota de la sombra' de Rusia que opera para evadir sanciones internacionales sobre petróleo.
Publicado: 30 de noviembre de 2025, 12:55
En una clara señal de escalada en las operaciones navales en la guerra en Ucrania, el gobierno de Kyiv ha reivindicado la responsabilidad por el ataque a dos petroleros rusos, 'Kairos' y 'Virat', que ocurrió el pasado 28 de noviembre en el Mar Negro, cerca de las costas turcas, utilizando drones navales de última tecnología. Estos buques forman parte de la llamada 'flota de la sombra' de Rusia, diseñada específicamente para eludir las sanciones internacionales impuestas desde 2022 al petróleo ruso.
El ataque fue llevado a cabo por drones submarinos conocidos como Sea Baby, según declaraciones de funcionarios del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Este tipo de drones ha evolucionado notablemente en capacidades, permitiendo a Ucrania no solo atacar buques militares, sino también golpear objetivos críticos en la logística del petróleo ruso, objetivo clave para debilitar su economía bélica. Las operaciones de Ucrania indican un cambio estratégico, apuntando no solo a la infraestructura militar sino también a la financiera, debilitando la red que permite al Kremlin evadir restricciones internacionales.
Fuentes del SBU confirmaron que estas acciones afectan la capacidad de transporte de petróleo y envían un fuerte mensaje a las aseguradoras y armadores, resaltando que el riesgo ya no es solo reputacional, sino también físico. A medida que los drones se convierten en una herramienta clave de la contraofensiva ucraniana, el Mar Negro se transforma en un campo de batalla donde se controlan recursos vitales para el conflicto en curso.
El ataque fue llevado a cabo por drones submarinos conocidos como Sea Baby, según declaraciones de funcionarios del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Este tipo de drones ha evolucionado notablemente en capacidades, permitiendo a Ucrania no solo atacar buques militares, sino también golpear objetivos críticos en la logística del petróleo ruso, objetivo clave para debilitar su economía bélica. Las operaciones de Ucrania indican un cambio estratégico, apuntando no solo a la infraestructura militar sino también a la financiera, debilitando la red que permite al Kremlin evadir restricciones internacionales.
Fuentes del SBU confirmaron que estas acciones afectan la capacidad de transporte de petróleo y envían un fuerte mensaje a las aseguradoras y armadores, resaltando que el riesgo ya no es solo reputacional, sino también físico. A medida que los drones se convierten en una herramienta clave de la contraofensiva ucraniana, el Mar Negro se transforma en un campo de batalla donde se controlan recursos vitales para el conflicto en curso.