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Trump y Orbán discuten futuras excepciones para Hungría en compra de energía rusa y reactivan cumbre con Putin
En un encuentro clave en la Casa Blanca, Donald Trump y Viktor Orbán analizan la situación de Hungría ante las sanciones y la inmigración.
Publicado: 7 de noviembre de 2025, 21:10
En una reunión celebrada en la Casa Blanca, Donald Trump y Viktor Orbán discutieron la posibilidad de que Hungría continúe comprando petróleo y gas de Rusia, a pesar de las sanciones impuestas. Trump planteó la opción de excepciones debido a las dificultades que enfrenta Hungría para diversificar sus fuentes de energía. Orbán defendió la importancia de continuar con las importaciones rusas, destacando que una gran parte del consumo energético de su país proviene de Rusia.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha concedido a Hungría una exención de un año en las sanciones por la compra de petróleo y gas rusos, tras las conversaciones entre los dos líderes. A cambio, Hungría se comprometió a adquirir gas natural licuado estadounidense por unos 600 millones de dólares, de acuerdo con un funcionario de la Casa Blanca. Trump aseguró que analizó la posibilidad de eximir a Hungría de las restricciones impuestas sobre la importación de energía rusa, dada la dependencia de Hungría de Rusia, con cerca del 85% de su gas y el 65% de su petróleo proveniente de Moscú. Orbán subrayó que renunciar a esos suministros tendría graves consecuencias para la economía y el pueblo húngaro.
Además de temas energéticos, los líderes abordaron la política de inmigración, donde Trump elogió a Orbán por su enfoque contra la inmigración ilegal, sugiriendo que otros líderes europeos deberían seguir su ejemplo. En este sentido, el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, confirmó que Estados Unidos ha otorgado una exención “total e ilimitada” a las sanciones sobre la energía rusa. La exención aplica específicamente a los gasoductos TurkStream y Friendship, lo que permitirá a Hungría mantener “los precios energéticos más bajos de Europa”.
La reunión también reactivó la posibilidad de una cumbre con Vladimir Putin, que había sido cancelada anteriormente por Trump, mostrando el interés de ambas partes por fortalecer las relaciones. El Departamento de Estado de Estados Unidos celebró el buen estado y la profundidad de las relaciones bilaterales entre ambos países, subrayando nuevos acuerdos en áreas como energía nuclear y defensa. Durante la visita, se selló una “nueva alianza energética” con la firma de un memorando de entendimiento sobre energía nuclear y un contrato con la empresa estadounidense Westinghouse para el suministro de combustible nuclear a la central húngara de Paks I. Además, Hungría se comprometió a adquirir gas natural licuado estadounidense.
Finalmente, se acordó la renovación del Acuerdo General de Seguridad de la Información Militar (GSOMIA) y un compromiso de cooperación militar por valor de 700 millones de dólares. Además, se prevé el restablecimiento de la participación de Hungría en el Programa de Exención de Visados, así como la reanudación de los vuelos directos entre Filadelfia y Budapest a partir de mayo de 2026. La reunión refleja los intereses energéticos de Hungría y el deseo de Orbán de mejorar las relaciones con Estados Unidos frente a la administración Biden, en un contexto electoral complicado en su país.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha concedido a Hungría una exención de un año en las sanciones por la compra de petróleo y gas rusos, tras las conversaciones entre los dos líderes. A cambio, Hungría se comprometió a adquirir gas natural licuado estadounidense por unos 600 millones de dólares, de acuerdo con un funcionario de la Casa Blanca. Trump aseguró que analizó la posibilidad de eximir a Hungría de las restricciones impuestas sobre la importación de energía rusa, dada la dependencia de Hungría de Rusia, con cerca del 85% de su gas y el 65% de su petróleo proveniente de Moscú. Orbán subrayó que renunciar a esos suministros tendría graves consecuencias para la economía y el pueblo húngaro.
Además de temas energéticos, los líderes abordaron la política de inmigración, donde Trump elogió a Orbán por su enfoque contra la inmigración ilegal, sugiriendo que otros líderes europeos deberían seguir su ejemplo. En este sentido, el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, confirmó que Estados Unidos ha otorgado una exención “total e ilimitada” a las sanciones sobre la energía rusa. La exención aplica específicamente a los gasoductos TurkStream y Friendship, lo que permitirá a Hungría mantener “los precios energéticos más bajos de Europa”.
La reunión también reactivó la posibilidad de una cumbre con Vladimir Putin, que había sido cancelada anteriormente por Trump, mostrando el interés de ambas partes por fortalecer las relaciones. El Departamento de Estado de Estados Unidos celebró el buen estado y la profundidad de las relaciones bilaterales entre ambos países, subrayando nuevos acuerdos en áreas como energía nuclear y defensa. Durante la visita, se selló una “nueva alianza energética” con la firma de un memorando de entendimiento sobre energía nuclear y un contrato con la empresa estadounidense Westinghouse para el suministro de combustible nuclear a la central húngara de Paks I. Además, Hungría se comprometió a adquirir gas natural licuado estadounidense.
Finalmente, se acordó la renovación del Acuerdo General de Seguridad de la Información Militar (GSOMIA) y un compromiso de cooperación militar por valor de 700 millones de dólares. Además, se prevé el restablecimiento de la participación de Hungría en el Programa de Exención de Visados, así como la reanudación de los vuelos directos entre Filadelfia y Budapest a partir de mayo de 2026. La reunión refleja los intereses energéticos de Hungría y el deseo de Orbán de mejorar las relaciones con Estados Unidos frente a la administración Biden, en un contexto electoral complicado en su país.