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Trump y Maduro: Tensión en el Caribe con posible llamada mientras crece la presión militar de EE.UU.

La situación en Venezuela es compleja, con Estados Unidos intensificando su despliegue militar y llamando a Maduro terrorista.

Publicado: 25 de noviembre de 2025, 13:11

En un contexto marcado por un creciente despliegue militar estadounidense en el Caribe, Donald Trump está considerando mantener una llamada telefónica con Nicolás Maduro. Este enfoque busca quizás una desescalada de las tensiones actuales, que se han agudizado tras la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista por parte de la Administración Trump. A pesar de la beligerancia en la retórica, funcionarios indican que no hay planes inmediatos de acción militar directa contra Maduro.

La presión militar sobre Venezuela ha aumentado con la Operación Lanza del Sur, relacionada oficialmente con la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, muchos críticos ven en esta operación un intento de desestabilizar al régimen de Maduro. Maduro ha reafirmado la resistencia de su país ante estas presiones, tachando las acusaciones en torno al Cártel de los Soles como un “invento” de EE.UU. que busca justificar acciones agresivas. En su programa 'Con Maduro+', Maduro manifestó: “Hagan lo que hagan, como lo hagan, no van a poder con Venezuela. Somos invencibles”. La comunicación se ha intensificado en medio de advertencias que alertan sobre el riesgo de volar en el espacio aéreo venezolano, desencadenando la cancelación de vuelos internacionales. Aerolíneas como Iberia y Air Europa han parado sus operaciones tras la recomendación de la Administración Federal de Aviación (FAA) por la “situación potencialmente peligrosa” en la región.

Además, se reporta que Trump ha instruido a su equipo de seguridad sobre la posibilidad de hablar con Maduro, aunque aún no hay una fecha concreta para esta conversación. Se estima que la conversación podría ofrecer una ventana para una solución diplomática a las tensiones bilaterales, lo que contrasta con la creciente presencia militar estadounidense en la región. Las operaciones militares han sido justificados por la lucha contra el narcotráfico, pero muchos observadores ven en ellas una forma de presión directa hacia el Gobierno venezolano.

La postura de EE.UU. se ha reforzado con la reciente designación de Maduro como terrorista, lo que proporciona al gobierno de Trump la narrativa necesaria para justificar futuras acciones militares o sanciones. El general Dan Caine ha sido visto en Puerto Rico, donde se encuentran aproximadamente 10,000 soldados estadounidenses, lo que ha elevado las preocupaciones sobre una posible intervención inminente. Según informes recientes, el 70% de los estadounidenses se opone abiertamente a un ataque militar en Venezuela, aumentando el escrutinio sobre las decisiones de la Administración Trump.

Por su parte, la Administración de Maduro ha emitido amenazas a las aerolíneas por no reanudar vuelos, poniendo de relieve la desesperación del régimen por contrarrestar su creciente aislamiento internacional. A medida que la presión se intensifica y la retórica se calienta, la búsqueda de un diálogo entre ambos líderes podría ser el único camino para evitar una escalada peor en la crisis actual.