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Trump sustituye a Susie Wiles por Stephen Miller como jefe de Gabinete
El relevo se produce tras la derrota republicana en las elecciones legislativas y sitúa al artífice de las deportaciones masivas al frente del equipo presidencial.
Publicado: 7 de noviembre de 2026, 07:42 · actualizado: 7 de noviembre de 2026, 15:57
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que Stephen Miller sustituirá a Susie Wiles como jefe de Gabinete de la Casa Blanca a partir del lunes 9 de noviembre. El cambio llega tres días después de las elecciones de medio mandato, en las que los republicanos perdieron el control de la Cámara de Representantes y del Senado frente a los demócratas.
Miller, hasta ahora subjefe de Gabinete y asesor de seguridad nacional, es uno de los principales responsables de la política migratoria de Trump y del diseño y la ejecución de las deportaciones masivas durante su segundo mandato. El presidente lo describió en Truth Social como uno de sus asesores de mayor confianza y agradeció a Wiles su trabajo.
En su primera intervención pública tras el nombramiento, Miller prometió lealtad a Trump y aseguró que trabajaría por el éxito del presidente y del país. Recordó que lo acompaña desde 2015 y le atribuyó el mérito de haber evitado el deterioro de las Fuerzas Armadas, la economía y la seguridad fronteriza, así como de haber fortalecido al Partido Republicano. También recordó que Trump había recibido un disparo y se había enfrentado a la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión, y pidió respaldarlo.
Trump anunció que Wiles pasará a formar parte de su operación política, una organización dedicada a gestionar fondos para campañas electorales, aunque no detalló sus nuevas funciones. Preguntado después por el relevo, respondió que quería hacer un cambio y destacó que Miller había estado a su lado desde el principio. No estableció públicamente una relación entre la decisión y el resultado electoral. Miller acompañó al presidente en su viaje del viernes a Florida.
Wiles comunicó en X que el viernes era su último día en el cargo. Se declaró orgullosa de los logros de la Administración en materia de frontera, impuestos y economía, agradeció el trabajo de sus colaboradores y aseguró que su compromiso con el presidente no cambiaría. Según fuentes de la Casa Blanca, había presentado su dimisión el jueves por la noche.
La estratega republicana de Florida dirigió la campaña presidencial de Trump de 2024 y fue la primera mujer en ocupar la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca, puesto que desempeñaba desde el inicio del segundo mandato, en enero de 2025. También había trabajado en campañas de Rick Scott y Ron DeSantis y en las de Trump en Florida en 2016 y 2020. En marzo de este año hizo público que padecía cáncer de mama y, tras meses de tratamiento, comunicó que ya no presentaba evidencia de la enfermedad.
En las semanas anteriores, Trump había rechazado las informaciones sobre una posible sustitución de Wiles y había expresado públicamente su confianza en ella. Según informaciones sobre sus conversaciones privadas, el presidente se enfadó con la estratega tras las elecciones: ella le había convencido para autorizar que su comité de acción política destinara 400 millones de dólares a campañas republicanas, gasto al que inicialmente se había resistido y que aprobó en septiembre.
Miller, nacido en 1985 en Santa Mónica, California, estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Duke y trabajó para la congresista Michele Bachmann y el congresista John Shadegg, antes de incorporarse en 2009 al equipo del senador Jeff Sessions. Allí trabajó para frenar una reforma migratoria bipartidista de 2013 que preveía una vía hacia la ciudadanía para millones de indocumentados. El proyecto fue aprobado en el Senado, pero fracasó en la Cámara de Representantes. Durante ese periodo estrechó su relación con Steve Bannon, que difundía sus argumentos.
En 2015, Sessions encargó a Miller que ayudara al equipo de Trump con sus propuestas migratorias. En enero de 2016 pidió una excedencia en la oficina del senador y se incorporó a la campaña presidencial de Trump, participó en la preparación de debates y la redacción de discursos y fue asesor en su primer mandato. En junio de 2017 se enfrentó al entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, por los visados concedidos por su departamento. Tras la salida de Trump del poder en 2021 cofundó la organización conservadora America First Legal, creada para combatir en los tribunales las políticas de la Administración de Joe Biden.
Entre las medidas migratorias con las que se le vincula figuran las restricciones de entrada a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana y los intentos de revocar DACA, el programa creado por Barack Obama en 2012 para proteger de la deportación a jóvenes inmigrantes indocumentados. Miller también defendió la política de tolerancia cero aplicada en 2018 en la frontera con México, que separó a miles de menores de sus padres.
Durante el segundo mandato ha impulsado las deportaciones masivas, el endurecimiento de los controles fronterizos, las restricciones al asilo y la ampliación de las competencias de los agentes de inmigración. En mayo de 2025 exigió al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) un mínimo de 3.000 arrestos diarios y ha dirigido reuniones con mandos de ese organismo y otras agencias de seguridad. Las operaciones se extendieron a barrios, negocios, aparcamientos y tribunales, y podían afectar a personas sin residencia legal aunque no tuvieran antecedentes penales o sus casos estuvieran pendientes de revisión.
La Administración ha recurrido a la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para acelerar expulsiones. En marzo envió a venezolanos a la prisión de Cecot, en El Salvador, y después amplió las deportaciones a terceros países. En julio llegaron ocho deportados a Sudán del Sur y otros cinco a Esuatini; estos últimos procedían de Cuba, Jamaica, Vietnam, Laos y Yemen.
También ha intervenido en seguridad nacional, política exterior y comercio, y ha defendido una interpretación amplia de los poderes del Ejecutivo. Ha participado en un grupo de trabajo antifraude centrado en prestaciones sociales y en la decisión de excluir a Microsoft y otras empresas de un programa de tarjetas de residencia. Fuentes cercanas al asesor sostienen que insistió a Trump en que debía dar marcha atrás en la guerra de Irán.
Durante la campaña de las legislativas, Miller atacó a los demócratas en redes sociales y difundió teorías infundadas sobre fraude electoral en California y Alaska. En vídeos difundidos durante los últimos meses, Miller, cuando tenía 17 años, defendía la tortura de Sadam Husein y sus colaboradores.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó a Miller de «xenófobo peligroso» y dijo que tenía sangre estadounidense en sus manos. El congresista demócrata Robert Garcia acusó a Miller de estar detrás de redadas inconstitucionales del ICE que, según sostuvo, han aterrorizado a comunidades y han secuestrado y asesinado a ciudadanos estadounidenses y familias inmigrantes. Los demócratas pretenden investigar a Miller cuando tomen el control del Congreso. La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene también criticó el nombramiento y sostuvo que Trump buscaba mantener el control del partido y elegir a su sucesor con Wiles de nuevo en la maquinaria electoral.
El resultado de las legislativas ha alimentado las especulaciones sobre otros cambios en la Administración y la sucesión republicana de cara a 2028. El congresista republicano Thomas Massie anunció que impulsaría un proceso de destitución contra el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien Trump defendió después. Hegseth celebró el relevo en la Casa Blanca con un mensaje en redes sociales. El secretario de Estado, Marco Rubio, y su departamento han desmentido las informaciones sobre una posible salida del Gobierno.
Miller, hasta ahora subjefe de Gabinete y asesor de seguridad nacional, es uno de los principales responsables de la política migratoria de Trump y del diseño y la ejecución de las deportaciones masivas durante su segundo mandato. El presidente lo describió en Truth Social como uno de sus asesores de mayor confianza y agradeció a Wiles su trabajo.
En su primera intervención pública tras el nombramiento, Miller prometió lealtad a Trump y aseguró que trabajaría por el éxito del presidente y del país. Recordó que lo acompaña desde 2015 y le atribuyó el mérito de haber evitado el deterioro de las Fuerzas Armadas, la economía y la seguridad fronteriza, así como de haber fortalecido al Partido Republicano. También recordó que Trump había recibido un disparo y se había enfrentado a la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión, y pidió respaldarlo.
Trump anunció que Wiles pasará a formar parte de su operación política, una organización dedicada a gestionar fondos para campañas electorales, aunque no detalló sus nuevas funciones. Preguntado después por el relevo, respondió que quería hacer un cambio y destacó que Miller había estado a su lado desde el principio. No estableció públicamente una relación entre la decisión y el resultado electoral. Miller acompañó al presidente en su viaje del viernes a Florida.
Wiles comunicó en X que el viernes era su último día en el cargo. Se declaró orgullosa de los logros de la Administración en materia de frontera, impuestos y economía, agradeció el trabajo de sus colaboradores y aseguró que su compromiso con el presidente no cambiaría. Según fuentes de la Casa Blanca, había presentado su dimisión el jueves por la noche.
La estratega republicana de Florida dirigió la campaña presidencial de Trump de 2024 y fue la primera mujer en ocupar la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca, puesto que desempeñaba desde el inicio del segundo mandato, en enero de 2025. También había trabajado en campañas de Rick Scott y Ron DeSantis y en las de Trump en Florida en 2016 y 2020. En marzo de este año hizo público que padecía cáncer de mama y, tras meses de tratamiento, comunicó que ya no presentaba evidencia de la enfermedad.
En las semanas anteriores, Trump había rechazado las informaciones sobre una posible sustitución de Wiles y había expresado públicamente su confianza en ella. Según informaciones sobre sus conversaciones privadas, el presidente se enfadó con la estratega tras las elecciones: ella le había convencido para autorizar que su comité de acción política destinara 400 millones de dólares a campañas republicanas, gasto al que inicialmente se había resistido y que aprobó en septiembre.
Miller, nacido en 1985 en Santa Mónica, California, estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Duke y trabajó para la congresista Michele Bachmann y el congresista John Shadegg, antes de incorporarse en 2009 al equipo del senador Jeff Sessions. Allí trabajó para frenar una reforma migratoria bipartidista de 2013 que preveía una vía hacia la ciudadanía para millones de indocumentados. El proyecto fue aprobado en el Senado, pero fracasó en la Cámara de Representantes. Durante ese periodo estrechó su relación con Steve Bannon, que difundía sus argumentos.
En 2015, Sessions encargó a Miller que ayudara al equipo de Trump con sus propuestas migratorias. En enero de 2016 pidió una excedencia en la oficina del senador y se incorporó a la campaña presidencial de Trump, participó en la preparación de debates y la redacción de discursos y fue asesor en su primer mandato. En junio de 2017 se enfrentó al entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, por los visados concedidos por su departamento. Tras la salida de Trump del poder en 2021 cofundó la organización conservadora America First Legal, creada para combatir en los tribunales las políticas de la Administración de Joe Biden.
Entre las medidas migratorias con las que se le vincula figuran las restricciones de entrada a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana y los intentos de revocar DACA, el programa creado por Barack Obama en 2012 para proteger de la deportación a jóvenes inmigrantes indocumentados. Miller también defendió la política de tolerancia cero aplicada en 2018 en la frontera con México, que separó a miles de menores de sus padres.
Durante el segundo mandato ha impulsado las deportaciones masivas, el endurecimiento de los controles fronterizos, las restricciones al asilo y la ampliación de las competencias de los agentes de inmigración. En mayo de 2025 exigió al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) un mínimo de 3.000 arrestos diarios y ha dirigido reuniones con mandos de ese organismo y otras agencias de seguridad. Las operaciones se extendieron a barrios, negocios, aparcamientos y tribunales, y podían afectar a personas sin residencia legal aunque no tuvieran antecedentes penales o sus casos estuvieran pendientes de revisión.
La Administración ha recurrido a la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para acelerar expulsiones. En marzo envió a venezolanos a la prisión de Cecot, en El Salvador, y después amplió las deportaciones a terceros países. En julio llegaron ocho deportados a Sudán del Sur y otros cinco a Esuatini; estos últimos procedían de Cuba, Jamaica, Vietnam, Laos y Yemen.
También ha intervenido en seguridad nacional, política exterior y comercio, y ha defendido una interpretación amplia de los poderes del Ejecutivo. Ha participado en un grupo de trabajo antifraude centrado en prestaciones sociales y en la decisión de excluir a Microsoft y otras empresas de un programa de tarjetas de residencia. Fuentes cercanas al asesor sostienen que insistió a Trump en que debía dar marcha atrás en la guerra de Irán.
Durante la campaña de las legislativas, Miller atacó a los demócratas en redes sociales y difundió teorías infundadas sobre fraude electoral en California y Alaska. En vídeos difundidos durante los últimos meses, Miller, cuando tenía 17 años, defendía la tortura de Sadam Husein y sus colaboradores.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó a Miller de «xenófobo peligroso» y dijo que tenía sangre estadounidense en sus manos. El congresista demócrata Robert Garcia acusó a Miller de estar detrás de redadas inconstitucionales del ICE que, según sostuvo, han aterrorizado a comunidades y han secuestrado y asesinado a ciudadanos estadounidenses y familias inmigrantes. Los demócratas pretenden investigar a Miller cuando tomen el control del Congreso. La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene también criticó el nombramiento y sostuvo que Trump buscaba mantener el control del partido y elegir a su sucesor con Wiles de nuevo en la maquinaria electoral.
El resultado de las legislativas ha alimentado las especulaciones sobre otros cambios en la Administración y la sucesión republicana de cara a 2028. El congresista republicano Thomas Massie anunció que impulsaría un proceso de destitución contra el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien Trump defendió después. Hegseth celebró el relevo en la Casa Blanca con un mensaje en redes sociales. El secretario de Estado, Marco Rubio, y su departamento han desmentido las informaciones sobre una posible salida del Gobierno.