Progresista 51.4%Conservador 48.6%
Trump refuerza su poder con órdenes ejecutivas y la creación de una Junta para la Paz, mientras la oposición se organiza.
La administración Trump enfrenta un creciente desafío tanto en el escenario internacional como en el interno, al tiempo que redefine su estrategia global.
Publicado: 23 de enero de 2026, 14:21
En el último año de su segundo mandato, Donald Trump ha acelerado la concentración del poder ejecutivo en Estados Unidos, utilizando órdenes ejecutivas como su principal herramienta para implementar políticas sin necesidad de la aprobación del Congreso. Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha firmado aproximadamente 225 órdenes, superando todos los récords previos, abordando temas que van desde inmigración hasta economía y política exterior. Esta estrategia ha atraído una serie de desafíos legales que socavan el control democrático y han provocado un aumento de la polarización política en el país.
Uno de los eventos más destacados ha sido la creación de la 'Junta para la Paz', un nuevo organismo internacional que Trump promueve como una alternativa a la ONU para mediar en conflictos globales. Aunque esta propuesta ha sido recibida con reticencias por parte de varias potencias europeas, el primer ministro canadiense, Mark Carney, fue desinvitado tras criticar las políticas de Trump, lo que ejemplifica cómo el presidente reacciona ante la disidencia. La respuesta de Carney y otras críticas subrayan la tensión en la política exterior estadounidense bajo este gobierno, especialmente en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias.
Con las elecciones legislativas de noviembre a la vista, se percibe una nueva organización entre los opositores a Trump, quienes buscan desafiar su agenda y recuperar el control del Congreso. La creciente movilización y descontento entre la población resaltan las preocupaciones sobre la concentración de poder y la política autoritaria que parece estar surgiendo bajo su mandato.
Uno de los eventos más destacados ha sido la creación de la 'Junta para la Paz', un nuevo organismo internacional que Trump promueve como una alternativa a la ONU para mediar en conflictos globales. Aunque esta propuesta ha sido recibida con reticencias por parte de varias potencias europeas, el primer ministro canadiense, Mark Carney, fue desinvitado tras criticar las políticas de Trump, lo que ejemplifica cómo el presidente reacciona ante la disidencia. La respuesta de Carney y otras críticas subrayan la tensión en la política exterior estadounidense bajo este gobierno, especialmente en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias.
Con las elecciones legislativas de noviembre a la vista, se percibe una nueva organización entre los opositores a Trump, quienes buscan desafiar su agenda y recuperar el control del Congreso. La creciente movilización y descontento entre la población resaltan las preocupaciones sobre la concentración de poder y la política autoritaria que parece estar surgiendo bajo su mandato.