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Trump busca avances con Irán y Ucrania tras la derrota republicana

El vicepresidente Vance atribuye el resultado electoral a la guerra de Irán, mientras se prepara una nueva ronda de conversaciones sobre Ucrania en Abu Dabi.

Publicado: 8 de noviembre de 2026, 07:41

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que existen avances diplomáticos con Irán y que Rusia y Ucrania muestran disposición a alcanzar un acuerdo de paz. Sus declaraciones llegan después de que los demócratas ganaran las elecciones legislativas del 3 de noviembre y arrebataran a los republicanos las mayorías en las dos cámaras del Congreso.

A la salida de un acto en el Centro Espacial Kennedy el viernes, Trump afirmó que había mantenido conversaciones telefónicas relacionadas con la guerra de Ucrania y que esperaba continuar los contactos. También expresó su expectativa de que un eventual acuerdo involucrara a toda Europa. Moscú y Kiev mantienen, no obstante, diferencias importantes sobre las condiciones para terminar la guerra y no hay un acuerdo sobre las garantías de seguridad ni sobre los términos de una eventual paz.

Las delegaciones rusa y ucraniana prevén reunirse los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos. Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner participarán en unas conversaciones centradas en el fin de las hostilidades, la seguridad posterior al conflicto, la desescalada y medidas humanitarias.

La Administración estadounidense también ha mantenido contactos preparatorios en Bruselas con representantes de Francia, Alemania, Reino Unido, la Unión Europea y la OTAN para abordar las garantías de seguridad para Ucrania y el futuro marco de seguridad continental. El Kremlin ha admitido que Europa tendrá que intervenir en las conversaciones sobre seguridad, aunque también ha cuestionado la falta de una representación común. Por ahora no se ha definido cómo participarían los países europeos en un eventual acuerdo ni qué compromisos asumirían.

Trump estimó que unas 25.000 personas mueren cada mes en la guerra de Ucrania, principalmente militares. La cifra no cuenta con una verificación independiente que permita considerarla un balance definitivo.

Sobre Irán, el presidente sostuvo que Estados Unidos mantiene el control de la situación y que continúa en contacto con las autoridades iraníes, sin precisar los términos de un posible entendimiento. También aseguró que las fuerzas estadounidenses no habían sufrido bajas en siete meses y cuestionó que la situación actual pudiera considerarse una guerra.

Las conversaciones cobran fuerza con Catar como mediador. Irán ha propuesto reabrir el estrecho de Ormuz si se cumplen varias condiciones, entre ellas un alto el fuego. Trump reconoció que el conflicto había tenido consecuencias políticas en Estados Unidos y que, a corto plazo, había contribuido a elevar el precio de la gasolina.

Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán en febrero de 2026 que acabó con el líder supremo iraní. Trump defendió tanto esa operación como bombardeos anteriores y sostuvo que, sin ellos, Teherán habría desarrollado armas nucleares y devastado Oriente Próximo. Es una hipótesis del presidente, no una consecuencia demostrada. El mandatario reiteró que Washington no permitirá que Irán disponga de armamento nuclear.

El vicepresidente, J. D. Vance, señaló la guerra de Irán como la principal causa de la derrota republicana. Según explicó en redes sociales, los análisis internos del partido indicaban que la pérdida de votos no se debía a la abstención, sino a electores que apoyaron a Trump en 2024 y ahora votaron a los demócratas. Vance reclamó atender a quienes quieren terminar la guerra, frenar la inflación y ocuparse de los problemas internos; esos análisis también apuntaban a la necesidad de redefinir la relación estratégica con Israel.

Dentro del Partido Republicano se responsabiliza al secretario de Defensa, Pete Hegseth, defensor de la ofensiva contra Irán, del revés electoral. La investigadora del Real Instituto Elcano Carlota García-Encina considera que Irán conoce el coste político que supone para Trump prolongar la guerra y podría endurecer sus condiciones. También prevé que la mayoría demócrata en el Congreso, desde enero, utilice como palanca su control sobre cuestiones como la financiación de las tropas y la seguridad marítima.

La derrota ha abierto además el debate sobre el futuro del movimiento de Trump de cara a las presidenciales de 2028. Dave Hopkins, profesor de Ciencias Políticas del Boston College, distingue entre la dimensión ideológica del movimiento y la lealtad personal al presidente: algunos dirigentes podrían revisar sus posiciones, aunque Trump conserva el apoyo de la mayoría de los afiliados que acuden a las primarias.

Según Hopkins, Vance intenta anticiparse al malestar que la guerra de Irán pueda generar entre los votantes republicanos y podría atribuir al secretario de Estado, Marco Rubio, la responsabilidad por los fracasos de la guerra de Irán; Rubio es un posible rival en las primarias. El analista advierte de que Trump mantendrá influencia en esas elecciones, cuyo comienzo está previsto para enero de 2028, aunque es incierto cuánto intervendrá en el futuro del partido.