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Tornado devastador en Brasil deja seis muertos y más de 750 heridos a puertas de la COP30
La tormenta, que alcanzó vientos de más de 250 km/h, arrasó la ciudad de Rio Bonito do Iguaçu y afectó a miles de personas.
Publicado: 9 de noviembre de 2025, 12:45
Un tornado sin precedentes ha asolado el sur de Brasil, especialmente la pequeña ciudad de Rio Bonito do Iguaçu, en el estado de Paraná, dejando un saldo de al menos seis muertos y más de 750 heridos. Este fenómeno meteorológico, con vientos que superaron los 250 kilómetros por hora, ocurrió en la noche del viernes y ha arrasado cerca del 80% de las edificaciones en la localidad, afectando a unas 10.000 personas. La situación se ha descrito como una 'catástrofe sin muchos precedentes' por el gobernador de Paraná, quien declaró el estado de calamidad pública para facilitar la llegada de ayuda y recursos.
La magnitud de la destrucción fue tal que las imágenes de la ciudad muestran casas reducidas a escombros, árboles de grandes dimensiones y postes eléctricos derribados. Entre los heridos, al menos nueve presentan situaciones graves, mientras los equipos de rescate continúan su búsqueda de posibles desaparecidos entre los restos de lo que alguna vez fueron hogares. Lula da Silva, presidente de Brasil, expresó su solidaridad con las familias afectadas y confirmó el despliegue de ministros y equipos de emergencia para asistir en las labores de rescate y recuperación, justo a días del inicio de la COP30 sobre cambio climático.
El tornado, clasificado inicialmente como categoría EF3, se formó a partir de una supercélula, un patrón que se ha observado en el sur del país, aunque no con esta intensidad. En medio de este desastre, la atención internacional se ha centrado también en Filipinas, donde el supertifón Fung-wong ha tocado tierra, causando al menos dos muertes y evacuaciones masivas que afectan a cerca de un millón de personas. Los meteorólogos han señalado que la población local no tuvo tiempo suficiente para prepararse ante el impacto del tornado, así como la inevitable crisis climática que se exacerba con tales fenómenos. Las condiciones climáticas extremas y la cantidad de destrucción han intensificado la urgencia de abordar la crisis climática en Brasil y otras regiones del mundo que enfrentan desastres naturales devastadores.
La magnitud de la destrucción fue tal que las imágenes de la ciudad muestran casas reducidas a escombros, árboles de grandes dimensiones y postes eléctricos derribados. Entre los heridos, al menos nueve presentan situaciones graves, mientras los equipos de rescate continúan su búsqueda de posibles desaparecidos entre los restos de lo que alguna vez fueron hogares. Lula da Silva, presidente de Brasil, expresó su solidaridad con las familias afectadas y confirmó el despliegue de ministros y equipos de emergencia para asistir en las labores de rescate y recuperación, justo a días del inicio de la COP30 sobre cambio climático.
El tornado, clasificado inicialmente como categoría EF3, se formó a partir de una supercélula, un patrón que se ha observado en el sur del país, aunque no con esta intensidad. En medio de este desastre, la atención internacional se ha centrado también en Filipinas, donde el supertifón Fung-wong ha tocado tierra, causando al menos dos muertes y evacuaciones masivas que afectan a cerca de un millón de personas. Los meteorólogos han señalado que la población local no tuvo tiempo suficiente para prepararse ante el impacto del tornado, así como la inevitable crisis climática que se exacerba con tales fenómenos. Las condiciones climáticas extremas y la cantidad de destrucción han intensificado la urgencia de abordar la crisis climática en Brasil y otras regiones del mundo que enfrentan desastres naturales devastadores.