Progresista 30.8%Conservador 69.2%
Tetsuya Yamagami condenado a cadena perpetua por el asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe, un crimen que conmocionó a Japón
La sentencia resalta los vínculos entre la política japonesa y la Iglesia de la Unificación, y las implicaciones del crimen en la sociedad.
Publicado: 21 de enero de 2026, 16:17
Un tribunal de Nara, Japón, ha condenado a Tetsuya Yamagami a cadena perpetua por el asesinato del ex primer ministro Shinzo Abe, un suceso sucedido el 8 de julio de 2022 que generó una gran conmoción en el país y a nivel internacional. Durante un evento electoral, Abe fue atacado a tiros, y Yamagami, quien utilizó un arma de fabricación casera, disparó dos veces, hiriéndolo gravemente. La corte acogió la petición de la Fiscalía, que había solicitado la máxima pena. Yamagami argumentó que su motivación se debía a la ruina económica de su familia, causada por las donaciones de su madre a la Iglesia de la Unificación.
La sentencia ha tenido importantes repercusiones en Japón, donde el asesinato evidenció los peligros de la violencia política. El caso ha aumentado el escrutinio sobre la Iglesia de la Unificación y su influencia en la política japonesa, revelando conexiones con el Partido Liberal Democrático. Esta situación ha llevado al gobierno a investigar las actividades del grupo, sugiriendo la eliminación de sus ventajas fiscales y la disolución como organización religiosa.
Yamagami fue detenido en el lugar del crimen y mientras la defensa argumentó un 'abuso religioso', la Fiscalía sostuvo que la gravedad de sus acciones justificaba una sentencia severa. Esta condena se considera un cierre importante a una de las etapas más oscuras de la historia reciente de Japón, y se espera que genere un diálogo más amplio sobre la violencia política.
La sentencia ha tenido importantes repercusiones en Japón, donde el asesinato evidenció los peligros de la violencia política. El caso ha aumentado el escrutinio sobre la Iglesia de la Unificación y su influencia en la política japonesa, revelando conexiones con el Partido Liberal Democrático. Esta situación ha llevado al gobierno a investigar las actividades del grupo, sugiriendo la eliminación de sus ventajas fiscales y la disolución como organización religiosa.
Yamagami fue detenido en el lugar del crimen y mientras la defensa argumentó un 'abuso religioso', la Fiscalía sostuvo que la gravedad de sus acciones justificaba una sentencia severa. Esta condena se considera un cierre importante a una de las etapas más oscuras de la historia reciente de Japón, y se espera que genere un diálogo más amplio sobre la violencia política.