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Sumar y Enrique Santiago proponen que España abandone la OTAN debido a la influencia de Trump y sus políticas militares
La propuesta busca iniciar los trámites para una salida basada en la crítica a las prioridades de gasto en defensa sostenidas por la Alianza.
Publicado: 26 de enero de 2026, 04:01
En un contexto de creciente tensión internacional, Sumar, a través de su socio de gobierno Izquierda Unida, ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados para que España abandone la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta iniciativa, impulsada por Enrique Santiago, critica que la OTAN se ha convertido en una maquinaria controlada por Donald Trump, desviando recursos que podrían ser usados en gasto social.
Santiago argumenta que la relación con Trump debe ser revisada y señala que el secretario general de la OTAN actúa como un 'siervo' del presidente estadounidense, sin rendir cuentas a los países miembros. Esto resuena con preocupaciones de otros líderes internacionales sobre la efectividad de la OTAN en garantizar la seguridad de sus miembros. En este sentido, el propio Santiago ha denunciado que quien controla la OTAN se ha convertido en "enemigo" de los países europeos, aludiendo a recientes declaraciones de Trump en Davos donde afirmó que Estados Unidos podría hacer lo que quisiera militarmente en Groenlandia.
Por otro lado, la propuesta de Sumar plantea un marco legal para notificar la salida de la Alianza y promueve una política de defensa centrada en la seguridad humana, en oposición al enfoque militarista actual de la OTAN. Esta iniciativa surge en un momento en el que Trump ha reiterado su enfoque agresivo hacia los aliados de la OTAN, instando económicamente a los países a aumentar su gasto en defensa, lo que ha sido calificado como una "maquinaria para apropiarse de los Presupuestos del Estado". Santiago destaca que es "evidente" que la OTAN no sólo no defiende a España, sino que se utiliza para desviar recursos del imprescindible gasto social en sanidad, educación y vivienda.
Además, el embajador de Estados Unidos en la OTAN, Matthew Whitaker, ha expresado su satisfacción por el aumento del gasto militar en España, aunque sugiriendo que España debe alcanzar el 5% del PIB en defensa, lo que choca con la propuesta actual del Gobierno español. Este contexto ha llevado a que Enrique Santiago insista en que España no puede ser "vasalla" de Trump ni permanecer "callada" ante sus "agresiones" arancelarias. Recordando inquietudes expresadas por líderes internacionales, como la primera ministra de Dinamarca, sobre la efectividad de la OTAN, Sumar, a instancias de IU, ha presentado un texto que insta al Gobierno a iniciar los trámites para abandonar la OTAN, de conformidad con lo previsto en su artículo 13. Dicho artículo establece que, tras 20 años de vigencia del Tratado, cualquier país miembro puede notificar su retirada, lo que se haría efectivo un año después.
En el contexto de esta propuesta, se han registrado planteamientos críticos por parte de miembros del partido de Trump en Estados Unidos, se ha sostenido un debate sobre la viabilidad de la OTAN y su relación con la seguridad de los países europeos, incluyendo llamados a replantear la contribución económica de los países miembros a la Alianza. Datasets recientes sugieren que la situación diplomática se complica aún más, dado que varios miembros de la OTAN, mientras presionan para aumentar el gasto, están viendo cuestionada su propia seguridad en la dinámica internacional actual.
Santiago argumenta que la relación con Trump debe ser revisada y señala que el secretario general de la OTAN actúa como un 'siervo' del presidente estadounidense, sin rendir cuentas a los países miembros. Esto resuena con preocupaciones de otros líderes internacionales sobre la efectividad de la OTAN en garantizar la seguridad de sus miembros. En este sentido, el propio Santiago ha denunciado que quien controla la OTAN se ha convertido en "enemigo" de los países europeos, aludiendo a recientes declaraciones de Trump en Davos donde afirmó que Estados Unidos podría hacer lo que quisiera militarmente en Groenlandia.
Por otro lado, la propuesta de Sumar plantea un marco legal para notificar la salida de la Alianza y promueve una política de defensa centrada en la seguridad humana, en oposición al enfoque militarista actual de la OTAN. Esta iniciativa surge en un momento en el que Trump ha reiterado su enfoque agresivo hacia los aliados de la OTAN, instando económicamente a los países a aumentar su gasto en defensa, lo que ha sido calificado como una "maquinaria para apropiarse de los Presupuestos del Estado". Santiago destaca que es "evidente" que la OTAN no sólo no defiende a España, sino que se utiliza para desviar recursos del imprescindible gasto social en sanidad, educación y vivienda.
Además, el embajador de Estados Unidos en la OTAN, Matthew Whitaker, ha expresado su satisfacción por el aumento del gasto militar en España, aunque sugiriendo que España debe alcanzar el 5% del PIB en defensa, lo que choca con la propuesta actual del Gobierno español. Este contexto ha llevado a que Enrique Santiago insista en que España no puede ser "vasalla" de Trump ni permanecer "callada" ante sus "agresiones" arancelarias. Recordando inquietudes expresadas por líderes internacionales, como la primera ministra de Dinamarca, sobre la efectividad de la OTAN, Sumar, a instancias de IU, ha presentado un texto que insta al Gobierno a iniciar los trámites para abandonar la OTAN, de conformidad con lo previsto en su artículo 13. Dicho artículo establece que, tras 20 años de vigencia del Tratado, cualquier país miembro puede notificar su retirada, lo que se haría efectivo un año después.
En el contexto de esta propuesta, se han registrado planteamientos críticos por parte de miembros del partido de Trump en Estados Unidos, se ha sostenido un debate sobre la viabilidad de la OTAN y su relación con la seguridad de los países europeos, incluyendo llamados a replantear la contribución económica de los países miembros a la Alianza. Datasets recientes sugieren que la situación diplomática se complica aún más, dado que varios miembros de la OTAN, mientras presionan para aumentar el gasto, están viendo cuestionada su propia seguridad en la dinámica internacional actual.