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Sally Rooney desafía al Gobierno británico al donar sus ingresos a una organización propalestina ilegalizada
La autora irlandesa se enfrenta a repercusiones legales tras expresar su apoyo a Palestine Action y destinar parte de sus ganancias a la causa
Publicado: 19 de agosto de 2025, 19:05
La escritora irlandesa Sally Rooney ha generado un gran revuelo tras anunciar que destinará parte de sus ingresos a Palestine Action, una organización que ha sido declarada terrorista por el Gobierno británico. Este anuncio se produce en un contexto tensado por la legislación británica que penaliza el apoyo a grupos considerados terroristas, lo que ha suscitado un fuerte debate sobre los límites de la libertad de expresión y de protesta.
Rooney ha manifestado su intención de utilizar los beneficios obtenidos de sus obras para apoyar a Palestine Action, afirmando que la criminalización del apoyo a esta organización socava el derecho a la libertad de expresión. Su decisión se da en un contexto de más de 700 detenciones en Londres, relacionada con protestas en apoyo a causas palestinas, lo que ha generado críticas sobre el impacto de la legislación británica en los derechos de protesta y expresión.
La postura de Rooney no es nueva, ya que anteriormente se negó a permitir la traducción al hebreo de su obra en protesta por las injusticias del estado israelí. Esta situación destaca el conflicto entre las políticas del gobierno británico y los derechos civiles, así como el papel de figuras públicas en la defensa de causas sociales, especialmente en un momento de gran presión sobre quienes apoyan causas palestinas.
Rooney ha manifestado su intención de utilizar los beneficios obtenidos de sus obras para apoyar a Palestine Action, afirmando que la criminalización del apoyo a esta organización socava el derecho a la libertad de expresión. Su decisión se da en un contexto de más de 700 detenciones en Londres, relacionada con protestas en apoyo a causas palestinas, lo que ha generado críticas sobre el impacto de la legislación británica en los derechos de protesta y expresión.
La postura de Rooney no es nueva, ya que anteriormente se negó a permitir la traducción al hebreo de su obra en protesta por las injusticias del estado israelí. Esta situación destaca el conflicto entre las políticas del gobierno británico y los derechos civiles, así como el papel de figuras públicas en la defensa de causas sociales, especialmente en un momento de gran presión sobre quienes apoyan causas palestinas.