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Rusia intensifica su campaña de interferencia en las elecciones de Moldavia en un contexto crítico para la ruta hacia la UE

Desinformación, compra de votos y disturbios marcan las elecciones legislativas que definirán el futuro proeuropeo del país.

Publicado: 24 de septiembre de 2025, 06:55

Las elecciones legislativas en Moldavia, programadas para el próximo domingo, están siendo objeto de una intensa campaña de interferencia por parte de Rusia, utilizando tácticas como la desinformación y la compra de votos. Expertos indican que el Kremlin ha incrementado sus esfuerzos de manipulación, lo que representa una amenaza significativa para la integridad del proceso electoral. Han sido reportados disturbios y la utilización de bots en redes sociales, lo que ha llevado a las autoridades moldavas a realizar redadas y detenciones.

Este 28 de septiembre, la República de Moldavia elegirá un nuevo Parlamento en unas elecciones que la prensa, nacional e internacional, señala como las más importantes de su historia reciente. Este pequeño estado, con menos de 2,4 millones de habitantes, vecino de Ucrania y que aspira a entrar en la Unión Europea (UE), se ve atrapado por su posición geográfica, por su pasado como parte de la URSS y por los tiempos de cambio proeuropeos. El actual primer ministro de Moldavia, Dorin Recean, ha denunciado que Rusia tiene el objetivo de "tomar el poder en Chisináu", acusando a Moscú de intensificar su campaña de desestabilización con propaganda a través de redes sociales y disturbios organizados. Recean ha advertido que su Gobierno hará todo lo posible para evitar "el plan de ocupación ruso".
Las autoridades creen que Rusia ha invertido 200 millones de euros en su campaña de interferencia, una cantidad que supera lo que se había estimado anteriormente. Este incremento en la inversión de Moscú busca crear incertidumbre y socavar la confianza pública en la información oficial, complicando aún más el ambiente electoral en el país.

La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, ha destacado que la injerencia rusa es un peligro para la soberanía moldava y una amenaza para su aspiración a la adhesión a la Unión Europea. Sandu ha calificado estas elecciones como la "batalla final" por la adhesión a la UE, enfatizando que si Rusia toma el control de Moldavia, las consecuencias serán inmediatas para la región.

La oposición pro-rusa está aprovechando el descontento social en Moldavia, identificándose con figuras políticas cuestionadas, mientras que las fuerzas de seguridad han practicado cientos de registros y detenciones en relación con acciones de desestabilización coordinadas desde Rusia. Las posibles repercusiones de esta interferencia podrían definir el rumbo político del país en un contexto crítico en su búsqueda de una mayor integración con Europa.