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Rusia emite alerta internacional contra Pável Dúrov, fundador de Telegram, por terrorismo

El FSB culpa a Dúrov de permitir el uso de su aplicación para actos terroristas.

Publicado: 29 de julio de 2026, 19:35

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha declarado este miércoles en búsqueda y captura internacional al fundador del servicio de mensajería Telegram, Pável Dúrov. Las autoridades rusas le acusan de **colaboración con actividades terroristas**, basando su acusación en la supuesta falta de acciones para eliminar canales, chats y bots que, según el Kremlin, han sido utilizados por servicios de inteligencia ucranianos y grupos extremistas para coordinar sabotajes y otros delitos en territorio ruso.

Según el FSB, esta inacción ha llevado a que se produzcan importantes consecuencias, incluyendo numerosas víctimas, entre ellas mujeres y menores de edad, y ha causado pérdidas económicas significativas, valoradas en miles de millones de dólares. En el contexto de esta investigación, las autoridades han detenido a al menos **46 jóvenes rusos** desde julio de 2025, quienes habrían sido inducidos a participar en actividades ilegales a través de un popular bot de citas en Telegram, conocido como **Daivinchik** o **Leo**. Estos jóvenes, que tienen entre **18 y 22 años**, supuestamente fueron captados mediante engaños por parte de agentes ucranianos que se hacían pasar por chicas jóvenes con el objetivo de que interactuaran con ellos y, eventualmente, realizaran acciones que comprometieran la seguridad de Rusia.

La acusación de **complicidad con el terrorismo** implica que, en caso de ser hallado culpable, Dúrov podría enfrentar penas de prisión que van desde 8 años hasta cadena perpetua, conforme al Código Penal ruso. La declaración oficial del FSB destaca que la permisión de estos contactos ha facilitado diferentes tipos de delitos, incluyendo **sabotajes** y **ciberfraude**. Sin embargo, hasta la fecha, las autoridades rusas no han proporcionado pruebas concretas que vinculen directamente al fundador de Telegram con estos presuntos crímenes.

Dúrov, quien ha vivido fuera de Rusia desde 2014, posee la ciudadanía francesa y de los Emiratos Árabes Unidos. Su relación tensa con el Kremlin se ha intensificado desde que se negó a entregar datos de usuarios ucranianos y a bloquear contenido relacionado con la oposición rusa en su plataforma. Su respuesta a la orden de captura fue escueta, compartiendo una imagen donde muestra un gesto desafiante, un símbolo de su resistencia ante las presiones rusas.

En el contexto de la guerra en Ucrania, Telegram ha sido utilizado por ambos lados: en ocasiones como un canal de información y en otras como un medio de reclutamiento. Las autoridades rusas han intentado desde hace un tiempo restringir o bloquear el acceso a la aplicación, lo que ha llevado a los usuarios a buscar formas de evadir estas restricciones mediante redes privadas virtuales (VPN).

Por otro lado, el Gobierno ruso ha estado promoviendo su propia aplicación de mensajería, conocida como MAX, como alternativa a servicios occidentales como Telegram, que ha demostrado ser difícil de controlar e interferir. La situación de Dúrov resalta el delicado equilibrio entre las libertades digitales y el control estatal, en un momento en que Rusia busca intensificar la censura y limitar la circulación de información no alineada con el Estado.