Progresista 61.25%Conservador 38.75%
Rodrigo Paz es electo presidente de Bolivia y marca un cambio histórico tras dos décadas de gobiernos de izquierda.
Su victoria en la inédita segunda vuelta electoral pone fin al dominio del MAS y abre nuevas perspectivas para el país andino.
Publicado: 20 de octubre de 2025, 06:32
En un hecho histórico para la política boliviana, Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 54,61% de los votos, poniendo fin a casi 20 años de gobierno del MAS. Su victoria simboliza un nuevo rumbo para Bolivia y marca el inicio de un cambio en la administración del país tras décadas de gobiernos de izquierda.
Rodrigo Paz, nacido en Santiago de Compostela, es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora y sobrino político del histórico nacionalista gallego Xosé Manuel Beiras. En su discurso, Paz enfatizó que su triunfo representa un renacer político, proponiendo un enfoque de 'capitalismo para todos' y un compromiso con la recuperación económica ante desafíos como la inflación y la escasez de combustibles. Durante su primer mensaje tras conocer los resultados electorales, Paz subrayó que en esta victoria no solo gana él, sino Bolivia, reflejando la voluntad del pueblo en torno a un cambio político necesario. Líderes de varios países latinoamericanos, incluyendo a Javier Milei y Marco Rubio, felicitaron a Paz, resaltando la importancia de su triunfo en el contexto regional y la oportunidad de colaboración en temas de seguridad.
A pesar de las celebraciones, han surgido protestas de sectores que apoyan al MAS, aunque las observaciones internacionales indicaron que la jornada electoral se desarrolló sin incidentes mayores. La Comisión Electoral ha resaltado la transparencia del proceso y la normalidad en su desarrollo, al negar cualquier manipulación en los resultados, que fueron validados por misiones de observación de la UE y la OEA. La victoria de Paz llegó en medio de una crisis económica en Bolivia, donde la inflación y la escasez de combustibles han generado un fuerte diálogo entre los votantes. Con su asunción programada para el 8 de noviembre, Rodrigo Paz enfrenta el reto de unir un país dividido y afrontar la crisis económica, en un contexto lleno de expectativas de cambio significativo en la política boliviana. Su padre, Jaime Paz, fue presidente entre 1989 y 1993 y un importante referente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, mientras que Rodrigo tiene claro que su administración no debe dar cabida a ideologías extremas que no beneficien al pueblo boliviano.
Rodrigo Paz, nacido en Santiago de Compostela, es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora y sobrino político del histórico nacionalista gallego Xosé Manuel Beiras. En su discurso, Paz enfatizó que su triunfo representa un renacer político, proponiendo un enfoque de 'capitalismo para todos' y un compromiso con la recuperación económica ante desafíos como la inflación y la escasez de combustibles. Durante su primer mensaje tras conocer los resultados electorales, Paz subrayó que en esta victoria no solo gana él, sino Bolivia, reflejando la voluntad del pueblo en torno a un cambio político necesario. Líderes de varios países latinoamericanos, incluyendo a Javier Milei y Marco Rubio, felicitaron a Paz, resaltando la importancia de su triunfo en el contexto regional y la oportunidad de colaboración en temas de seguridad.
A pesar de las celebraciones, han surgido protestas de sectores que apoyan al MAS, aunque las observaciones internacionales indicaron que la jornada electoral se desarrolló sin incidentes mayores. La Comisión Electoral ha resaltado la transparencia del proceso y la normalidad en su desarrollo, al negar cualquier manipulación en los resultados, que fueron validados por misiones de observación de la UE y la OEA. La victoria de Paz llegó en medio de una crisis económica en Bolivia, donde la inflación y la escasez de combustibles han generado un fuerte diálogo entre los votantes. Con su asunción programada para el 8 de noviembre, Rodrigo Paz enfrenta el reto de unir un país dividido y afrontar la crisis económica, en un contexto lleno de expectativas de cambio significativo en la política boliviana. Su padre, Jaime Paz, fue presidente entre 1989 y 1993 y un importante referente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, mientras que Rodrigo tiene claro que su administración no debe dar cabida a ideologías extremas que no beneficien al pueblo boliviano.