Progresista 54.29%Conservador 45.71%
Rodrigo Paz asume la presidencia de Bolivia junto a líderes mundiales, marcando un nuevo comienzo político en el país
En una ceremonia histórica, el nuevo mandatario se compromete a reconstruir relaciones internacionales y enfrentar la crisis económica.
Publicado: 8 de noviembre de 2025, 13:03
El pasado 8 de noviembre, Rodrigo Paz Pereira asumió la presidencia de Bolivia en una ceremonia histórica que reunió a numerosos líderes internacionales, marcando el inicio de un nuevo ciclo político y económico en el país tras casi dos décadas de dominio del Movimiento al Socialismo (MAS). Con el apoyo del 54,96% de los votos en la reciente segunda vuelta, Paz se propone implementar una agenda centrada en la inclusión económica y la restauración de vínculos comerciales y diplomáticos, especialmente con Estados Unidos.
La ceremonia de investidura se llevó a cabo en medio de un contexto económico crítico, caracterizado por escasez de dólares, abastecimiento de combustibles, inflación y un aumento en el costo de vida. Para enfrentar estos desafíos, el nuevo presidente prometió implementar un modelo de "capitalismo para todos", que incluye medidas como créditos accesibles para emprendimientos, reformas tributarias y la eliminación de trabas administrativas. Este enfoque económico busca ofrecer soluciones concretas a las dificultades que atraviesa Bolivia.
Desde su investidura, Paz ha tomado medidas para fortalecer las relaciones internacionales, reuniéndose con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa para "reiniciar" la cooperación entre Bolivia y Ecuador. Este encuentro se realizó después de años de relaciones suspendidas y es parte de su estrategia de abrir Bolivia al mundo. En sus conversaciones con Noboa, se enfocaron en la amistad y el beneficio mutuo de los ciudadanos de ambos países. Además, Paz ha mantenido diálogos con el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, donde se proyecta la normalización de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores, que han estado en suspenso desde 2008.
El nuevo mandatario también hizo un llamado a la unidad y reclamó a sus predecesores, Evo Morales y Luis Arce, por la crisis económica, cuestionando dónde se encuentran los recursos naturales clave como el litio y el gas que habían prometido. La investidura de Paz fue testigo de la presencia notable de varios mandatarios, incluyendo Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay), así como el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau. Este evento marca un indicativo de un giro en las relaciones diplomáticas en la región, con la exclusión de líderes de gobiernos socialistas, lo que ha resultado en la suspensión de Bolivia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Paz, al asumir, declaró que "nunca más una Bolivia aislada del mundo". Además, se reunió con el presidente paraguayo Santiago Peña, enfatizando la colaboración en áreas como comercio, energía e infraestructura, lo que refuerza su enfoque en reiniciar las relaciones internacionales. La crisis económica persiste, con una inflación reportada del 19% interanual en octubre, y el presidente ha prometido emprender reformas significativas para mitigar problemas como la escasez de combustibles y la alta deuda heredada. Po otro lado, se ha comprometido a un "gobierno de la innovación, de la ciencia, de la tecnología y del futuro verde," lo que representa una nueva etapa en la política boliviana.
La ceremonia de investidura se llevó a cabo en medio de un contexto económico crítico, caracterizado por escasez de dólares, abastecimiento de combustibles, inflación y un aumento en el costo de vida. Para enfrentar estos desafíos, el nuevo presidente prometió implementar un modelo de "capitalismo para todos", que incluye medidas como créditos accesibles para emprendimientos, reformas tributarias y la eliminación de trabas administrativas. Este enfoque económico busca ofrecer soluciones concretas a las dificultades que atraviesa Bolivia.
Desde su investidura, Paz ha tomado medidas para fortalecer las relaciones internacionales, reuniéndose con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa para "reiniciar" la cooperación entre Bolivia y Ecuador. Este encuentro se realizó después de años de relaciones suspendidas y es parte de su estrategia de abrir Bolivia al mundo. En sus conversaciones con Noboa, se enfocaron en la amistad y el beneficio mutuo de los ciudadanos de ambos países. Además, Paz ha mantenido diálogos con el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, donde se proyecta la normalización de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores, que han estado en suspenso desde 2008.
El nuevo mandatario también hizo un llamado a la unidad y reclamó a sus predecesores, Evo Morales y Luis Arce, por la crisis económica, cuestionando dónde se encuentran los recursos naturales clave como el litio y el gas que habían prometido. La investidura de Paz fue testigo de la presencia notable de varios mandatarios, incluyendo Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay), así como el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau. Este evento marca un indicativo de un giro en las relaciones diplomáticas en la región, con la exclusión de líderes de gobiernos socialistas, lo que ha resultado en la suspensión de Bolivia de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Paz, al asumir, declaró que "nunca más una Bolivia aislada del mundo". Además, se reunió con el presidente paraguayo Santiago Peña, enfatizando la colaboración en áreas como comercio, energía e infraestructura, lo que refuerza su enfoque en reiniciar las relaciones internacionales. La crisis económica persiste, con una inflación reportada del 19% interanual en octubre, y el presidente ha prometido emprender reformas significativas para mitigar problemas como la escasez de combustibles y la alta deuda heredada. Po otro lado, se ha comprometido a un "gobierno de la innovación, de la ciencia, de la tecnología y del futuro verde," lo que representa una nueva etapa en la política boliviana.