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Reza Pahlavi, heredero del sha de Irán, pronostica la caída del régimen y propone un plan de transición democrática.
Desde Washington, el príncipe en el exilio llama a la comunidad internacional a apoyar su visión para un Irán democrático.
Publicado: 17 de enero de 2026, 04:28
El príncipe heredero de Irán en el exilio, Reza Pahlavi, ha realizado una contundente declaración en Washington, asegurando que el régimen de los ayatolás en su país está próximo a colapsar. En una conferencia de prensa, Pahlavi expresó que la República Islámica ha perdido 'toda legitimidad' y que su caída es inminente. Propuso un plan para liderar un gobierno de transición que aspire a restaurar la democracia en Irán una vez que el régimen actual caiga.
Durante su intervención, Pahlavi delineó seis demandas a la comunidad internacional, enfatizando que la estabilidad mundial depende del fin del régimen iraní. En lugar de solicitar una intervención militar, instó a las potencias globales a debilitar el control del régimen mediante ataques a la Guardia Revolucionaria y presiones económicas, así como la provisión de internet satelital para contrarrestar el bloqueo informativo. Además, se comprometió a retornar a Irán para liderar el proceso de cambio y presentó un plan organizado para gestionar los primeros cien días posteriores al colapso del actual gobierno.
Pahlavi también propuso firmar los 'Acuerdos de Cyrus' para normalizar relaciones con Israel, buscando restaurar la paz entre ambas naciones. Mientras tanto, el gobierno iraní intenta desacreditar a Pahlavi, acusando a Estados Unidos e Israel de incitar la violencia en las protestas. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han documentado la brutal represión, con más de 2.500 muertes a manos de las fuerzas de seguridad iraníes. Pahlavi concluyó que la inacción es 'moralmente insoportable', instando a la comunidad internacional a apoyar al pueblo iraní.
Durante su intervención, Pahlavi delineó seis demandas a la comunidad internacional, enfatizando que la estabilidad mundial depende del fin del régimen iraní. En lugar de solicitar una intervención militar, instó a las potencias globales a debilitar el control del régimen mediante ataques a la Guardia Revolucionaria y presiones económicas, así como la provisión de internet satelital para contrarrestar el bloqueo informativo. Además, se comprometió a retornar a Irán para liderar el proceso de cambio y presentó un plan organizado para gestionar los primeros cien días posteriores al colapso del actual gobierno.
Pahlavi también propuso firmar los 'Acuerdos de Cyrus' para normalizar relaciones con Israel, buscando restaurar la paz entre ambas naciones. Mientras tanto, el gobierno iraní intenta desacreditar a Pahlavi, acusando a Estados Unidos e Israel de incitar la violencia en las protestas. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han documentado la brutal represión, con más de 2.500 muertes a manos de las fuerzas de seguridad iraníes. Pahlavi concluyó que la inacción es 'moralmente insoportable', instando a la comunidad internacional a apoyar al pueblo iraní.