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Rescatado Boro, el perro extraviado del accidente de tren en Adamuz, regresa a su familia tras cuatro días de angustia.

La movilización ciudadana y el esfuerzo de los bomberos culminan en el feliz reencuentro de Boro con sus dueños.

Publicado: 26 de enero de 2026, 03:38

El perro Boro, que había estado desaparecido tras el trágico accidente ferroviario en Adamuz, ha sido rescatado y devuelto a su familia después de cuatro días de búsqueda. El accidente, ocurrido el pasado domingo, dejó 43 personas fallecidas y generó un gran despliegue de esfuerzos para localizar al animal, que había escapado asustado del tren Iryo. La historia de Boro ha generado un fuerte sentido de solidaridad en la comunidad, con numerosas personas y organizaciones unidas en su búsqueda. Ana García, la dueña de Boro, había realizado un llamamiento en redes sociales que se hizo viral, lo que llevó a la movilización de voluntarios, incluidos miembros del Partido Animalista (PACMA).

La búsqueda fue complicada debido a las condiciones climáticas, incluyendo fuertes lluvias y temperaturas bajo cero. Según se informó, varios avistamientos previos del perro no resultaron en su captura, ya que el animal se mostraba asustado y huía al acercarse los rescatistas. A pesar de estas dificultades, el Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (INFOCA) logró encontrarlo en un monte de Adamuz, asegurando finalmente al animal.

Ana y su hermana viajaban en el tren y, tras el accidente, Ana fue dada de alta del hospital, mientras que su hermana permanece en estado crítico. La comunidad mostró un fuerte apoyo, destacando que cerca de 200 voluntarios se unieron a la búsqueda y la movilización fue apoyada por la Guardia Civil y otras organizaciones.

El regreso de Boro no solo marca el fin de días de incertidumbre, sino que también subraya el esfuerzo colectivo y la esperanza de la comunidad en momentos difíciles. El emotivo reencuentro entre Ana y Boro fue un claro recordatorio del vínculo que une a los animales con sus dueños. La rápida respuesta de la comunidad y el trabajo conjunto de los servicios de emergencia demostraron que, incluso en la adversidad, se pueden encontrar momentos de luz y esperanza.