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Pussy Riot llena Barcelona con un poderoso espectáculo de protesta contra Putin durante las Fiestas de la Mercè
Las activistas rusas presentan 'Riot days' en la plaza de Catalunya, denunciando la represión y los crímenes del gobierno ruso
Publicado: 24 de septiembre de 2025, 12:17
Pussy Riot, el colectivo artístico y activista ruso, transformó la plaza de Catalunya en un clamor contra la represión del gobierno de Vladimir Putin a través de su renovado espectáculo 'Riot days' durante la inauguración de las Fiestas de la Mercè en Barcelona. La actuación, que atrajo a un público entusiasta, se centró en la crítica a la violencia y las violaciones de derechos humanos en Rusia, resonando con gritos de '¡Fuck Putin!' que llenaron el aire al final del concierto.
El espectáculo, que fue liderado por las activistas Alina Petrova, Taso Pletner y Masha Alyokhina, ofreció un viaje sonoro y visual a través de la historia reciente de Rusia, abordando desde la famosa oración punk hasta las realidades actuales sobre la represión política y la guerra en Ucrania. A lo largo de la actuación, el público tuvo la oportunidad de ver imágenes proyectadas que incluían frases contundentes como 'porque Putin ha creado un infierno con reglas propias', recordando que 'cualquiera puede ser Pussy Riot'. Además, se destacó la dificultad que enfrentan disidentes como Vladimir Bolobolov, actualmente en prisión preventiva en Rusia. El evento sirvió como un punto de encuentro para la crítica social, apelando a la empatía del público al exponer los peligros de ser disidente en Rusia.
Las Pussy Riot utilizaron su plataforma para reivindicar que 'cualquiera puede ser Pussy Riot', enfatizando la universalidad de la lucha por la libertad y la resistencia frente a gobiernos autoritarios, convirtiendo la plaza en un espacio de resistencia cultural y política. También, se mencionaron los recientes juicios en ausencia que condenaron a Petrova y Pletner a penas de prisión por 'propagar información falsa' sobre el ejército ruso en Ucrania, resaltando que ambas activistas viven en el exilio, continuando su labor desde lugares seguros. La actuación fue una poderosa declaración que se extendió más allá de la música, manteniendo un fuerte mensaje en contra de la represión en Rusia.
El espectáculo, que fue liderado por las activistas Alina Petrova, Taso Pletner y Masha Alyokhina, ofreció un viaje sonoro y visual a través de la historia reciente de Rusia, abordando desde la famosa oración punk hasta las realidades actuales sobre la represión política y la guerra en Ucrania. A lo largo de la actuación, el público tuvo la oportunidad de ver imágenes proyectadas que incluían frases contundentes como 'porque Putin ha creado un infierno con reglas propias', recordando que 'cualquiera puede ser Pussy Riot'. Además, se destacó la dificultad que enfrentan disidentes como Vladimir Bolobolov, actualmente en prisión preventiva en Rusia. El evento sirvió como un punto de encuentro para la crítica social, apelando a la empatía del público al exponer los peligros de ser disidente en Rusia.
Las Pussy Riot utilizaron su plataforma para reivindicar que 'cualquiera puede ser Pussy Riot', enfatizando la universalidad de la lucha por la libertad y la resistencia frente a gobiernos autoritarios, convirtiendo la plaza en un espacio de resistencia cultural y política. También, se mencionaron los recientes juicios en ausencia que condenaron a Petrova y Pletner a penas de prisión por 'propagar información falsa' sobre el ejército ruso en Ucrania, resaltando que ambas activistas viven en el exilio, continuando su labor desde lugares seguros. La actuación fue una poderosa declaración que se extendió más allá de la música, manteniendo un fuerte mensaje en contra de la represión en Rusia.