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Protestas en Minneapolis por la muerte de Renee Good a manos de un agente del ICE marcan un nuevo capítulo en la lucha contra la brutalidad policial
La indignación se extiende tras el tiroteo de una mujer desarmada durante una redada migratoria, mientras el gobierno federal justifica la acción de los agentes.
Publicado: 12 de enero de 2026, 04:56
La muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha desatado protestas masivas en Minneapolis. El incidente, cuestionado por las autoridades locales y testigos, ocurrió durante un operativo migratorio y ha sido defendido por el Departamento de Seguridad Nacional como un acto de 'terrorismo doméstico'. Las protestas han visto una fuerte movilización de la comunidad, que exige justicia y la salida del ICE, con el alcalde de Minneapolis criticando abiertamente la versión federal del suceso.
Jacob Frey, el alcalde de Minneapolis, ha calificado la narrativa del gobierno como una 'historia inventada', mientras que otros, como el gobernador de Minnesota, también han condenado la actuación del ICE. En contraste, la secretaria de Seguridad Nacional y Trump justificaron el uso de la fuerza, lo que ha generado una creciente indignación y protestas en varias ciudades de Estados Unidos. La situación refleja un momento crítico en el debate sobre la inmigración y los derechos civiles en el país, con activistas demandando justicia y la revisión de las políticas de ICE.
Las manifestaciones han permanecido mayormente pacíficas, a pesar de la fuerte respuesta policial y el uso de químicos irritantes contra los manifestantes. Las protestas no solo están centradas en Minneapolis, sino que han tomado fuerza en otras ciudades, con muchos defendiendo los derechos de los inmigrantes frente a las políticas agresivas de deportación implementadas por la administración Trump.
Jacob Frey, el alcalde de Minneapolis, ha calificado la narrativa del gobierno como una 'historia inventada', mientras que otros, como el gobernador de Minnesota, también han condenado la actuación del ICE. En contraste, la secretaria de Seguridad Nacional y Trump justificaron el uso de la fuerza, lo que ha generado una creciente indignación y protestas en varias ciudades de Estados Unidos. La situación refleja un momento crítico en el debate sobre la inmigración y los derechos civiles en el país, con activistas demandando justicia y la revisión de las políticas de ICE.
Las manifestaciones han permanecido mayormente pacíficas, a pesar de la fuerte respuesta policial y el uso de químicos irritantes contra los manifestantes. Las protestas no solo están centradas en Minneapolis, sino que han tomado fuerza en otras ciudades, con muchos defendiendo los derechos de los inmigrantes frente a las políticas agresivas de deportación implementadas por la administración Trump.