Progresista 100%Conservador 0%
Pilar Alegría se prepara para liderar el PSOE en Aragón mientras la izquierda se fragmenta frente a las elecciones autonómicas.
Las tensiones entre los partidos de izquierda impiden la formación de una candidatura unitaria en el marco de un clima político complejo.
Publicado: 2 de enero de 2026, 21:58
El escenario político aragonés se recalienta a medida que se aproximan las elecciones autonómicas del 8 de febrero. Pilar Alegría, secretaria general del PSOE en Aragón y actual ministra de Educación, ha decidido dejar su cargo en el Gobierno para enfocarse en su candidatura. En su despedida, manifestó su orgullo por su gestión y su deseo de mejorar la situación en Aragón. Sin embargo, la izquierda enfrenta serios desafíos debido a la falta de unidad entre los diferentes partidos que la componen, lo que podría dividir el voto progresista en varias candidaturas.
La ruptura entre Vox y el PP, así como la decisión de Vox de no apoyar los presupuestos en Zaragoza, añade caos al panorama político. La alcaldesa criticó a Vox por su deslealtad y el PSOE busca negociar. Las encuestas indican que el PSOE enfrentará una dura competencia no solo de PP y Vox, sino también por la fragmentación de la izquierda, que podría replicar situaciones como la ocurrida en Huesca, donde la dispersión del voto les costó representación.
Pilar Alegría enfatiza la necesidad de unidad entre los progresistas para hacer frente a la derecha y ultraderecha, lamentando la falta de acuerdo entre las diferentes fuerzas de izquierda. La política aragonesa está en un estado de incertidumbre, donde la capacidad de negociación y cohesión será vital en las semanas previas a las elecciones.
La ruptura entre Vox y el PP, así como la decisión de Vox de no apoyar los presupuestos en Zaragoza, añade caos al panorama político. La alcaldesa criticó a Vox por su deslealtad y el PSOE busca negociar. Las encuestas indican que el PSOE enfrentará una dura competencia no solo de PP y Vox, sino también por la fragmentación de la izquierda, que podría replicar situaciones como la ocurrida en Huesca, donde la dispersión del voto les costó representación.
Pilar Alegría enfatiza la necesidad de unidad entre los progresistas para hacer frente a la derecha y ultraderecha, lamentando la falta de acuerdo entre las diferentes fuerzas de izquierda. La política aragonesa está en un estado de incertidumbre, donde la capacidad de negociación y cohesión será vital en las semanas previas a las elecciones.