Progresista 47.3%Conservador 52.7%

Pedro Sánchez defiende la prohibición de vehículos de combustión en la UE, mientras otros países piden su flexibilización

La postura del presidente español contrasta con la de grandes países productores de automóviles en Europa ante la Comisión Europea.

Publicado: 15 de diciembre de 2025, 02:43

La preocupación por el futuro de la industria automotriz en Europa se ha intensificado a raíz de la propuesta de la Comisión Europea de prohibir la venta de coches nuevos con motores de combustión para 2035, generando un intenso debate en España. El presidente Pedro Sánchez ha manifestado su firme apoyo a la prohibición, pidiendo mantener el veto en contraste con otros países como Alemania, Francia e Italia, que solicitan una flexibilización de la normativa y han propuesto incluso un aplazamiento de la prohibición a 2040.

Sánchez argumenta que la electrificación de la industria es crucial y que cualquier relajación podría comprometer la transición hacia un mercado de coches eléctricos. En su misiva a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reiteró su oposición a que se permita la venta de vehículos con motor de combustión más allá de 2035. “Rechazamos que los vehículos con motor de combustión u otras tecnologías sin viabilidad probada puedan seguir comercializándose más allá de 2035”, escribió Sánchez, advirtiendo sobre los riesgos de que una relajación normativa podría afectar la competitividad futura de la industria europea y aumentar el desempleo en el sector.

La industria automotriz española está bajo presión, ya que representa el 10% del PIB y alrededor del 9% del empleo nacional, con un 89% de su producción destinada a la exportación. Cambios regulatorios pueden tener un impacto significativo en la economía, especialmente si se consideran los leves avances hacia vehículos eléctricos. Aún así, las ventas de coches eléctricos en España solo representan el 7% del total del mercado actual, lo que plantea dudas sobre la viabilidad de la transición.

La situación está acompañada de presiones hacia la Comisión Europea para reconsiderar estos plazos. Mientras algunos proponen un enfoque más flexible que incluya vehículos híbridos, la Comisión Europea se encuentra en una encrucijada, teniendo que decidir si ampliar el plazo o mantener la prohibición. En los próximos días, se espera que se presente una propuesta que podría modificar la postura de Sánchez en relación a las demandas de otros miembros de la UE, con potenciales repercusiones para la industria automotriz. Además, se ha informado que la proporción de vehículos eléctricos en el sector empresarial debería aumentar, con el objetivo de que uno de cada dos vehículos de empresa sea eléctrico para 2027.