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Paolo Sorrentino estrena "La grazia" en Venecia: una reflexión sobre política y humanidad en tiempos de crisis
La película, inaugurando la Mostra, explora los dilemas de un presidente que enfrenta decisiones difíciles con un enfoque humano y político.
Publicado: 28 de agosto de 2025, 06:45
En el marco del prestigioso Festival de Venecia, el cineasta Paolo Sorrentino ha presentado su última obra, "La grazia", que no solo marca su regreso al cine político, sino que también se convierte en un manifiesto sobre la necesidad de una política más cercana al ser humano en tiempos de crisis. La película, protagonizada por Toni Servillo en el papel del presidente Mariano De Santis, aborda cuestiones profundas sobre la moralidad y las decisiones que enfrenta un líder en el ocaso de su mandato.
Mariano De Santis se encuentra en la encrucijada de tomar decisiones cruciales, incluyendo un posible indulto para dos personas involucradas en homicidios. La relevancia de "La grazia" se intensifica en un contexto donde el cine no solo es entretenimiento, sino una herramienta de reflexión social. Durante la presentación, Sorrentino destacó que su obra pretende discutir temas difíciles, como la eutanasia, a la luz de una Italia marcada por una profunda influencia católica.
Las comparaciones con su trabajo anterior, como "La gran belleza", se hacen inevitables. En "La grazia", Sorrentino parece haber encontrado un equilibrio, utilizando su estilo visual característico para realzar el mensaje político. La apertura de la Mostra con "La grazia" no solo establece un alto estándar para el resto del festival, sino que también resalta la importancia del cine como vehículo de cambio y reflexión.
Mariano De Santis se encuentra en la encrucijada de tomar decisiones cruciales, incluyendo un posible indulto para dos personas involucradas en homicidios. La relevancia de "La grazia" se intensifica en un contexto donde el cine no solo es entretenimiento, sino una herramienta de reflexión social. Durante la presentación, Sorrentino destacó que su obra pretende discutir temas difíciles, como la eutanasia, a la luz de una Italia marcada por una profunda influencia católica.
Las comparaciones con su trabajo anterior, como "La gran belleza", se hacen inevitables. En "La grazia", Sorrentino parece haber encontrado un equilibrio, utilizando su estilo visual característico para realzar el mensaje político. La apertura de la Mostra con "La grazia" no solo establece un alto estándar para el resto del festival, sino que también resalta la importancia del cine como vehículo de cambio y reflexión.