Progresista 56.2%Conservador 43.8%
Nuevas Estrategias de Vacunación contra COVID-19 y Gripe en España: Cambios y Efectividad
La Comisión de Salud Pública implementa recomendaciones diferenciadas para enfrentar las distintas enfermedades respiratorias durante la próxima campaña de vacunación.
Publicado: 28 de agosto de 2025, 12:15
La reciente reunión de la Comisión de Salud Pública en España ha resultado en cambios significativos en las recomendaciones de vacunación para la gripe y COVID-19, dando lugar a dos documentos separados. La nueva estrategia se aplicará desde la campaña de vacunación 2025, recomendando la vacunación de COVID-19 a partir de los 70 años y para la gripe a partir de los 60 años. Esta decisión responde a la baja circulación del virus SARS-CoV-2, que ha llevado a las autoridades a ajustar las pautas de vacunación.
Durante la temporada 2024/2025, se reportan bajos niveles de COVID-19, con una incidencia de solo 64 casos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, otros focos de vacunación, como en Cataluña, continúan recomendando la vacunación contra COVID-19 a partir de los 60 años, en atención a la situación epidemiológica local. La situación de baja circulación ha motivado cambios en la estrategia de vacunación, enfatizando que, a diferencia de la gripe, el SARS-CoV-2 puede propagarse todo el año. Además, la vacunación es crucial para reducir el riesgo de COVID persistente, especialmente en personas que han sufrido múltiples infecciones.
El cambio en la estrategia de vacunación también es relevante en el contexto de la reciente aprobación del medicamento lenacapavir, que ofrece nuevas opciones de protección contra el VIH y podría tener implicaciones en la salud pública. Aunque no está directamente relacionado con las vacunas contra la COVID-19 o la gripe, su eficacia podría influir positivamente en la gestión de enfermedades infecciosas. En este sentido, las autoridades han resaltado la importancia de vacunar a las poblaciones vulnerables antes de que inicie el pico gripal, previsto para mediados de diciembre.
Las campañas de vacunación comenzarán a partir del 22 de septiembre, con el suministro de dosis ampliándose a partir del 15 de septiembre para los grupos de riesgo, que incluyen a personas mayores de 80 años y a mujeres embarazadas, además de niños menores de cinco años y personal sanitario. Las nuevas estrategias también reflejan un cambio significativo a nivel nacional en las recomendaciones de inmunización, con la Comisión de Salud Pública intentando adaptar su enfoque a las diferentes dinámicas de ambos virus.
Durante la temporada 2024/2025, se reportan bajos niveles de COVID-19, con una incidencia de solo 64 casos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, otros focos de vacunación, como en Cataluña, continúan recomendando la vacunación contra COVID-19 a partir de los 60 años, en atención a la situación epidemiológica local. La situación de baja circulación ha motivado cambios en la estrategia de vacunación, enfatizando que, a diferencia de la gripe, el SARS-CoV-2 puede propagarse todo el año. Además, la vacunación es crucial para reducir el riesgo de COVID persistente, especialmente en personas que han sufrido múltiples infecciones.
El cambio en la estrategia de vacunación también es relevante en el contexto de la reciente aprobación del medicamento lenacapavir, que ofrece nuevas opciones de protección contra el VIH y podría tener implicaciones en la salud pública. Aunque no está directamente relacionado con las vacunas contra la COVID-19 o la gripe, su eficacia podría influir positivamente en la gestión de enfermedades infecciosas. En este sentido, las autoridades han resaltado la importancia de vacunar a las poblaciones vulnerables antes de que inicie el pico gripal, previsto para mediados de diciembre.
Las campañas de vacunación comenzarán a partir del 22 de septiembre, con el suministro de dosis ampliándose a partir del 15 de septiembre para los grupos de riesgo, que incluyen a personas mayores de 80 años y a mujeres embarazadas, además de niños menores de cinco años y personal sanitario. Las nuevas estrategias también reflejan un cambio significativo a nivel nacional en las recomendaciones de inmunización, con la Comisión de Salud Pública intentando adaptar su enfoque a las diferentes dinámicas de ambos virus.