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Nueva denuncia de pederastia en la diócesis de Getafe pone en evidencia la falta de respuesta ante abusos históricos

La Diócesis de Getafe aparta a un sacerdote por abusos a un menor, en medio de acusaciones que salpican al obispo Zornoza.

Publicado: 21 de noviembre de 2025, 20:36

La diócesis de Getafe ha apartado a un sacerdote tras recibir una denuncia por abusos a un joven de 17 años. Este es el cuarto caso conocido en la diócesis, lo que resalta un patrón preocupante en la gestión de abusos. A pesar de que la diócesis ha manifestado su compromiso contra el abuso, ha justificado la demora en la denuncia penal al mencionar que la familia de la víctima quería esperar hasta que el menor estuviese más preparado emocionalmente.

Las acusaciones que rodean al obispo Rafael Zornoza han añadido presión pública, ya que se le ha denunciado por abusos cuando era cura en Getafe en los años noventa. La diócesis enfrenta críticas por su falta de protocolos y respuestas rápidas tras seis casos documentados de pederastia, lo que refleja una lucha por equilibrar la defensa de los acusados y la protección de las víctimas.

Recientemente, el papa León XIV ha aceptado la renuncia del obispo Zornoza, quien estuvo bajo investigación por presuntos abusos sexuales a un menor, después de que se conociera que la Iglesia estaba tratando el caso desde hace varios meses. El nuevo administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta es Ramón Valdivia, obispo auxiliar de Sevilla, nombrado tras la renuncia de Zornoza, que fue anunciada el 22 de noviembre de 2025. Este nombramiento surge en un contexto crítico, donde la comunidad espera que se implementen cambios significativos en las políticas sobre el tratamiento de abusos sexuales en la Iglesia, subrayando la necesidad urgente de revisar cómo se gestionan las denuncias para evitar que más víctimas sufran en silencio.

Los testimonios de las víctimas han resaltado la gravedad de los hechos, con denuncias que detallan abusos continuados desde la adolescencia hasta la adultez, lo que ha llevado a la Santa Sede a actuar más rápidamente en este caso que en ocasiones anteriores. La situación actual plantea un desafío para la Iglesia en su intento de restaurar la confianza pública y abordar de manera efectiva los problemas de abuso sexual dentro de sus estructuras.