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Nicolas Sarkozy revela su experiencia en prisión y reflexiones sobre la injusticia en su nuevo libro

El ex presidente francés destaca su relación con la religión y critica el sistema judicial en su obra 'Diario de un prisionero'

Publicado: 7 de diciembre de 2025, 23:12

Nicolas Sarkozy, ex presidente de Francia, ha compartido su experiencia durante los 20 días que pasó en prisión en su nuevo libro titulado 'Diario de un prisionero', que saldrá a la venta la próxima semana. En este relato, Sarkozy destaca la ausencia de color en su vida tras las rejas, donde el gris dominaba su entorno. Explica que el primer día en la cárcel, arrodillado, rezó durante varios minutos, pidiendo fuerzas para soportar la 'cruz de la injusticia'.


Condenado a cinco años de cárcel por financiación irregular de su campaña electoral de 2007, Sarkozy describe sentimientos de soledad y desesperación, las condiciones de su encierro en la prisión de La Santé y las tensiones con otros internos. Además, se menciona que durante su breve estancia recibió numerosas cartas de apoyo que resaltaron la importancia de sus raíces cristianas. A través de su relato, critica el sistema judicial francés, argumentando que está diseñado para que los acusados se sientan culpables, independientemente de su verdad.


Su libro no solo refleja una vivencia personal, sino que también intenta exponer su defensa y la esperanza de que un recurso judicial pueda restaurar su reputación pública. Al finalizar su estancia en prisión, un Tribunal de Apelación decidió su puesta en libertad bajo control judicial, permitiendo que Sarkozy continuara su vida con un brazalete electrónico. Como parte de su relación con la espiritualidad, destacó que después de salir de prisión, realizó una promesa de ir al santuario de Lourdes, donde recibió el apoyo del público. En el libro, Sarkozy revela que se alimentó principalmente de productos lácteos y barras de cereales y que pasó la mayor parte del día en su celda, en condiciones que describió como un verdadero aislamiento, debido a la necesidad de mantener su seguridad. El libro también menciona que, a pesar de las limitaciones, contó con privilegios como recibir visitas de su familia y la constante supervisión del director del penal.