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Nepal sufre oleada de protestas que llevan a 72 muertes y la caída de un gobierno por corrupción y prohibiciones
Las manifestaciones, lideradas por el movimiento 'Generación Z', reflejan un profundo descontento social y político tras medidas restrictivas del gobierno saliente.
Publicado: 14 de septiembre de 2025, 18:53
Nepal enfrenta una grave crisis social que ha llevado a la muerte de al menos 72 personas y a más de 200 heridos durante protestas masivas, iniciadas por un creciente descontento entre los jóvenes contra la corrupción y la reciente prohibición de redes sociales. El movimiento juvenil 'Generación Z' ha jugado un papel crucial en estas movilizaciones, que han resultado en la destitución del gobierno anterior liderado por K.P. Sharma Oli.
Eaknarayan Aryal, secretario jefe del nuevo gobierno interino, informó que entre las víctimas fatales, 59 eran manifestantes, 3 policías y 10 reclusos que intentaron escapar de las cárceles durante el desorden. En respuesta a la crisis, el nuevo ejecutivo ha decidido entregar un millón de rupias nepalíes a las familias de los fallecidos y garantizar tratamiento médico gratuito a los heridos. La primera ministra interina, Sushila Karki, ha declarado a los caídos como mártires y se ha comprometido a investigar los actos de vandalismo registrados.
Las violentas manifestaciones fueron motivadas por el descontento hacia las políticas del gobierno saliente, especialmente las restricciones impuestas al acceso a plataformas digitales. A medida que la situación evoluciona, la comunidad internacional ha comenzado a reaccionar, celebrando la transición de gobierno y abogando por una colaboración futura. Las elecciones legislativas en Nepal están programadas para el 5 de marzo de 2026, generando preguntas sobre el futuro político del país.
Eaknarayan Aryal, secretario jefe del nuevo gobierno interino, informó que entre las víctimas fatales, 59 eran manifestantes, 3 policías y 10 reclusos que intentaron escapar de las cárceles durante el desorden. En respuesta a la crisis, el nuevo ejecutivo ha decidido entregar un millón de rupias nepalíes a las familias de los fallecidos y garantizar tratamiento médico gratuito a los heridos. La primera ministra interina, Sushila Karki, ha declarado a los caídos como mártires y se ha comprometido a investigar los actos de vandalismo registrados.
Las violentas manifestaciones fueron motivadas por el descontento hacia las políticas del gobierno saliente, especialmente las restricciones impuestas al acceso a plataformas digitales. A medida que la situación evoluciona, la comunidad internacional ha comenzado a reaccionar, celebrando la transición de gobierno y abogando por una colaboración futura. Las elecciones legislativas en Nepal están programadas para el 5 de marzo de 2026, generando preguntas sobre el futuro político del país.