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Motín en cárceles de Guatemala: reclusos toman rehenes y exigen cambios a sus condiciones penitenciarias.
En un conflicto que involucra varias prisiones, los internos presionan por el traslado de pandilleros a otros centros y mayores privilegios.
Publicado: 19 de enero de 2026, 03:16
Un grave conflicto se desató en varias cárceles de Guatemala, donde se registraron motines y la toma de rehenes por parte de internos que exigen cambios en las condiciones penitenciarias. Estos incidentes, que comenzaron en la cárcel Renovación 1 de Escuintla, han llevado a la movilización de fuerzas de seguridad en un esfuerzo por recuperar el control de las instalaciones.
Las fuerzas de seguridad trabajaron durante el fin de semana por recuperar el control de tres cárceles, donde los reclusos han tomado como rehenes a al menos 46 personas, incluidos guardias de seguridad y un psicólogo, en un incidente que las autoridades atribuyen a pandilleros que exigen mayores privilegios para sus líderes. La situación se intensificó cuando los reclusos comenzaron a exigir el traslado de miembros de las pandillas MS y Barrio 18 a otros penales, lo que llevó a un incendio dentro del penal y la preocupación de familiares y guardias. El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, afirmó que los disturbios son una reacción a las recientes medidas para frenar el tráfico de ilícitos y restaurar el control estatal en el sistema penitenciario. Las autoridades intentaron negociar, pero los reclusos retuvieron a guardias como rehenes hasta que sus demandas fueran atendidas, lo que resultó en la retención de hasta 46 rehenes.
La crisis se agravó con la declaración del estado de sitio, decretada por el presidente Bernardo Arévalo de León en respuesta a una ola de violencia atribuida a las pandillas, que incluyó el asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil durante ataques coordinados. Durante este estado de sitio, se suspendieron las clases a nivel nacional como parte de las medidas para garantizar la seguridad de los ciudadanos. El ministro Villeda rechazó ceder ante las exigencias y aseguró que no se restablecerán privilegios a los líderes de bandas en respuesta a estos eventos. La crisis en el sistema penitenciario evidenciada por los motines refleja un problema de seguridad creciente en el país, mientras las autoridades trabajan por restaurar el orden.
Las fuerzas de seguridad trabajaron durante el fin de semana por recuperar el control de tres cárceles, donde los reclusos han tomado como rehenes a al menos 46 personas, incluidos guardias de seguridad y un psicólogo, en un incidente que las autoridades atribuyen a pandilleros que exigen mayores privilegios para sus líderes. La situación se intensificó cuando los reclusos comenzaron a exigir el traslado de miembros de las pandillas MS y Barrio 18 a otros penales, lo que llevó a un incendio dentro del penal y la preocupación de familiares y guardias. El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, afirmó que los disturbios son una reacción a las recientes medidas para frenar el tráfico de ilícitos y restaurar el control estatal en el sistema penitenciario. Las autoridades intentaron negociar, pero los reclusos retuvieron a guardias como rehenes hasta que sus demandas fueran atendidas, lo que resultó en la retención de hasta 46 rehenes.
La crisis se agravó con la declaración del estado de sitio, decretada por el presidente Bernardo Arévalo de León en respuesta a una ola de violencia atribuida a las pandillas, que incluyó el asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil durante ataques coordinados. Durante este estado de sitio, se suspendieron las clases a nivel nacional como parte de las medidas para garantizar la seguridad de los ciudadanos. El ministro Villeda rechazó ceder ante las exigencias y aseguró que no se restablecerán privilegios a los líderes de bandas en respuesta a estos eventos. La crisis en el sistema penitenciario evidenciada por los motines refleja un problema de seguridad creciente en el país, mientras las autoridades trabajan por restaurar el orden.