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Miles de filipinos se manifiestan contra la corrupción en proyectos de control de inundaciones, desafiando al gobierno de Marcos Jr.

Las protestas reflejan un creciente descontento popular hacia la corrupción en Filipinas y han convocado a miles en todo el país.

Publicado: 21 de septiembre de 2025, 11:54

Miles de ciudadanos han salido a las calles de Filipinas para participar en movilizaciones masivas contra la corrupción, centradas en la supuesta malversación de fondos destinados a proyectos de control de inundaciones. Las protestas, que tuvieron lugar el 21 de septiembre de 2025, han sido algunas de las más grandes desde que el presidente Ferdinand Marcos Jr. reconoció en julio la infiltración de sobornos en estos proyectos cruciales.

En la capital, Manila, se congregaron más de 30.000 personas en un acto principal, con una composición diversa que incluía estudiantes, eclesiásticos, activistas y líderes políticos de la oposición. La oficina de gestión de desastres de la capital estimó en 49.000 los asistentes convocados, aunque la Policía manileña redujo esta cifra a 8.000 en un comunicado. Los manifestantes exigen mayor transparencia y responsabilidad por parte del gobierno, al considerar que los proyectos de infraestructura que debían proteger a la población de inundaciones han sido objeto de saqueo.

El motivo de las protestas es la corrupción en los proyectos de infraestructuras para controlar inundaciones, que habrían causado pérdidas al erario público de 1.771 millones de euros solo en los últimos dos años. Las preocupaciones sobre la corrupción han crecido en un clima de descontento en varias partes de Asia. El presidente Marcos Jr. ha manifestado su respaldo a las protestas pacíficas, aunque algunos críticos lo consideran parte del problema. A medida que la crisis social se entabla, el futuro del gobierno y de la seguridad pública en el país se encuentra en una encrucijada.

La jornada en la capital estuvo marcada por enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, dejando al menos 30 agentes heridos y una decena de detenidos. Imágenes difundidas por el medio local GMA mostraron un camión incendiado durante la protesta, y las fuerzas de seguridad utilizaron cañones de agua para dispersar a una muchedumbre en medio de lanzamientos de piedras. Estos eventos, junto con la participación de jóvenes activistas, han elevado la tensión en el país, que enfrenta un alto desempleo y una crisis de corrupción.

Las protestas se organizaron no solo en Manila, sino también en otras ciudades como Baguio e Iloilo, mostrando un movimiento nacional contra la corrupción que prevalece en la agenda política de Filipinas. Las reivindicaciones anticorrupción han llevado a la dimisión del presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez, y la destitución del presidente del Senado, Francis Escudero, debido a sus vínculos con contratistas bajo investigación.