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Menores migrantes no acompañados en Catalunya enfrentan vulneraciones de derechos y desamparo administrativo persistente
Organizaciones sociales y testimonios de jóvenes revelan el incumplimiento de derechos y el impacto de las pruebas de edad en su situación.
Publicado: 8 de enero de 2026, 12:16
La realidad de los menores migrantes no acompañados en Catalunya es alarmante debido a graves vulneraciones de derechos, con administraciones que no cumplen pacientemente con las normativas protectoras. Muchos jóvenes llegan huyendo de conflictos y enfrentan pruebas de edad que pueden ser injustas y llevar a su expulsión del sistema de protección. La abogada Laia Costa resalta que el Tribunal Supremo ha emitido sentencias que prohiben estas pruebas, sin embargo, la situación persiste.
Las experiencias de jóvenes como Marzoukou y Buba muestran el impacto humano de esta problemática. Mientras Marzoukou logró recuperar su estatus tras una resolución judicial, Buba se quedó en la calle tras ser declarado mayor injustamente. Esta vulnerabilidad se agrava con retrasos en la obtención de residencia y trabajo, dejando a muchos jóvenes sin el apoyo que deberían recibir al cumplir 18 años.
Los esfuerzos de las entidades sociales son notables, pero la falta de coordinación y las barreras administrativas complican su acceso a la vivienda y al empleo. A medida que aumenta el número de menores no acompañados, es fundamental establecer respuestas efectivas y coordinadas para asegurar su bienestar y futuro en la sociedad.
Las experiencias de jóvenes como Marzoukou y Buba muestran el impacto humano de esta problemática. Mientras Marzoukou logró recuperar su estatus tras una resolución judicial, Buba se quedó en la calle tras ser declarado mayor injustamente. Esta vulnerabilidad se agrava con retrasos en la obtención de residencia y trabajo, dejando a muchos jóvenes sin el apoyo que deberían recibir al cumplir 18 años.
Los esfuerzos de las entidades sociales son notables, pero la falta de coordinación y las barreras administrativas complican su acceso a la vivienda y al empleo. A medida que aumenta el número de menores no acompañados, es fundamental establecer respuestas efectivas y coordinadas para asegurar su bienestar y futuro en la sociedad.