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Maximus, el gato del primer ministro belga, se convierte en un fenómeno viral que humaniza la política

Con su perfil en Instagram, el felino ha logrado captar la atención de la ciudadanía y suavizar la imagen de los líderes políticos en Bélgica.

Publicado: 6 de enero de 2026, 17:23

La política belga ha encontrado un nuevo protagonista que no aparece en los mítines ni debates: Maximus Textoris Pulcher, el gato del primer ministro Bart De Wever. Este felino ha acumulado una considerable popularidad en Instagram, convirtiéndose en un referente inesperado en un contexto político marcado por la polarización. Su cuenta no solo muestra su porte elegante y mirada imperturbable, sino que también presenta publicaciones ingeniosas en las que posa con libros, sillones o en rincones de la residencia oficial, siempre con un tono irónico que ha conectado rápidamente con el público.

Maximus ha logrado humanizar la figura del primer ministro a través de publicaciones ingeniosas y situaciones cómicas, generando un diálogo que combina humor y política. En este espacio, el éxito de Maximus resalta un cambio en la percepción pública hacia un diálogo más distendido entre la ciudadanía y el Gobierno, donde los detalles de sus interacciones, como bailar al ritmo de artistas como Justin Bieber y Gloria Estefan, han atrapado la atención de muchos.

El éxito de Maximus subraya el deseo del público belga por una comunicación auténtica y menos artificial con sus líderes. La viralidad de sus publicaciones, incluidos videos musicales y su papel como 'asesor' del primer ministro, resalta cómo incluso una mascota puede jugar un papel crucial en la política, impulsando un cambio significativo en la percepción pública hacia la política. La presencia de Maximus ha admirado incluso a analistas y medios locales por ofrecer una imagen más ligera y cercana en tiempos de sobreexposición mediática. En el entorno de De Wever, no se presenta como una estrategia calculada, pero se ha convertido en un ejemplo de cómo las redes sociales pueden humanizar, aunque sea de forma indirecta, a los líderes políticos y conectar con el electorado en un terreno menos conflictivo.