CulturaContrastada con 4 fuentes
Progresista 65.1%Conservador 34.9%
Más de 800 firmas del sector cultural apoyan la huelga del 11N
El manifiesto reclama vivienda estable, protección para los espacios culturales independientes y condiciones laborales adaptadas al sector.
Publicado: 7 de noviembre de 2026, 07:48
Más de 800 agentes del sector cultural han firmado el manifiesto «El 11N, la cultura también para» en apoyo a la huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre. Entre los firmantes figuran el cineasta Rodrigo Sorogoyen, el escritor David Uclés, la escritora Alana S. Portero, el actor y escritor Carlos Bardem y la escritora Maruja Torres.
El texto cuenta con el respaldo de más de 70 editoriales, un centenar de librerías, más de 70 espacios y organizaciones culturales y más de 600 trabajadores del sector. El manifiesto llama a sumarse a sus reivindicaciones. El comunicado afirma: «Somos librerías cerrando, editoriales parando, espacios culturales cerrados, rodajes que harán huelga, trabajadoras ejerciendo nuestros derechos».
Entre sus reivindicaciones figuran una vivienda estable, con contratos indefinidos, límites a los alquileres en zonas tensionadas y el fin de los desahucios. También solicitan medidas para prevenir y sancionar la discriminación racista en el acceso a la vivienda y a espacios comerciales o de producción artística.
El manifiesto pide regular los alquileres comerciales, poner fin a la especulación inmobiliaria y proteger los espacios culturales independientes frente a la expulsión por espacios comerciales. En el terreno laboral, reclama un régimen de autónomos y una fiscalidad adaptados a ingresos intermitentes, más garantías de cobro y respeto al derecho de huelga y a los derechos sindicales en las instituciones culturales. Además, solicita retomar las reformas legislativas pendientes, entre ellas la Ley del Cine, bloqueada en 2023 y de nuevo en 2026.
Los firmantes cuestionan que se dé por hecho que los profesionales de la cultura deban compatibilizar más de dos o tres trabajos para crear y advierten de las dificultades para acceder a espacios propios. Sostienen que la especulación les obliga a cerrar locales, abandonar proyectos o trabajar en pisos compartidos sin condiciones adecuadas, y que la gentrificación expulsa a vecinas y reduce los lugares de encuentro.
Según una encuesta de la Asociación de Librerías de Madrid, más de ocho de cada diez librerías son inquilinas y solo el 14,3% afirma tener garantías de continuidad en su local actual. Entre las librerías con trayectoria en zonas tensionadas se encuentra Tipos Infames, en Madrid.
También han firmado el filósofo Paul B. Preciado, la cineasta Laura Hojman, los dramaturgos Pablo Messiez y Lola Blasco, el músico Nacho Vegas, la cantante Rocío Saiz, la comunicadora Inés Hernand, los periodistas Javier Gallego, Irantzu Varela y Nerea Pérez de las Heras, la viñetista Flavita Banana y el filósofo Ernesto Castro.
Entre los escritores y escritoras adheridos figuran Marta Sanz, Elvira Navarro, Gabriela Wiener, Mónica Ojeda, Edurne Portela, Elena Medel, Andrea Abreu, Beatriz Serrano, Lucía Lijtmaer, Aixa de la Cruz, Sara Barquinero, Sabina Urraca, Elizabeth Duval y José Ovejero. También figura la poeta y editora Luna Miguel.
La huelga por la crisis de vivienda está convocada por el Sindicato de Inquilinas, CCOO, UGT y CGT. La Confederación de Sindicatos Inquilinas indicó el viernes que más de 1.340 comités de huelga trabajan en 108 ciudades para preparar la movilización. Más de 20.000 organizaciones la apoyan, entre asociaciones vecinales, movimientos feministas, pensionistas y estudiantiles, entidades ecologistas y colectivos culturales y del campo.
Entre las entidades adheridas se encuentran Facua-Consumidores en Acción, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Greenpeace España, Justicia Alimentaria, Amigas de la Tierra, la Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona, el Sindicat de Periodistes de Catalunya y la Federación de Sindicatos de Periodistas.
Por su parte, World Poetry Movement y diversas asociaciones culturales han impulsado otro manifiesto y la iniciativa «Poetas contra el fascismo: la cultura en huelga», que contempla 68 lecturas en 38 países. La Comisión 8M de Madrid también ha respaldado los llamamientos: sostiene que la crisis habitacional «alimenta la violencia machista» y afirma que muchas mujeres y disidencias siguen atrapadas en relaciones violentas, familiares o de pareja porque no pueden pagarse una casa, mientras otras viven bajo la amenaza del desahucio, la pobreza energética o la exclusión residencial.
El texto cuenta con el respaldo de más de 70 editoriales, un centenar de librerías, más de 70 espacios y organizaciones culturales y más de 600 trabajadores del sector. El manifiesto llama a sumarse a sus reivindicaciones. El comunicado afirma: «Somos librerías cerrando, editoriales parando, espacios culturales cerrados, rodajes que harán huelga, trabajadoras ejerciendo nuestros derechos».
Entre sus reivindicaciones figuran una vivienda estable, con contratos indefinidos, límites a los alquileres en zonas tensionadas y el fin de los desahucios. También solicitan medidas para prevenir y sancionar la discriminación racista en el acceso a la vivienda y a espacios comerciales o de producción artística.
El manifiesto pide regular los alquileres comerciales, poner fin a la especulación inmobiliaria y proteger los espacios culturales independientes frente a la expulsión por espacios comerciales. En el terreno laboral, reclama un régimen de autónomos y una fiscalidad adaptados a ingresos intermitentes, más garantías de cobro y respeto al derecho de huelga y a los derechos sindicales en las instituciones culturales. Además, solicita retomar las reformas legislativas pendientes, entre ellas la Ley del Cine, bloqueada en 2023 y de nuevo en 2026.
Los firmantes cuestionan que se dé por hecho que los profesionales de la cultura deban compatibilizar más de dos o tres trabajos para crear y advierten de las dificultades para acceder a espacios propios. Sostienen que la especulación les obliga a cerrar locales, abandonar proyectos o trabajar en pisos compartidos sin condiciones adecuadas, y que la gentrificación expulsa a vecinas y reduce los lugares de encuentro.
Según una encuesta de la Asociación de Librerías de Madrid, más de ocho de cada diez librerías son inquilinas y solo el 14,3% afirma tener garantías de continuidad en su local actual. Entre las librerías con trayectoria en zonas tensionadas se encuentra Tipos Infames, en Madrid.
También han firmado el filósofo Paul B. Preciado, la cineasta Laura Hojman, los dramaturgos Pablo Messiez y Lola Blasco, el músico Nacho Vegas, la cantante Rocío Saiz, la comunicadora Inés Hernand, los periodistas Javier Gallego, Irantzu Varela y Nerea Pérez de las Heras, la viñetista Flavita Banana y el filósofo Ernesto Castro.
Entre los escritores y escritoras adheridos figuran Marta Sanz, Elvira Navarro, Gabriela Wiener, Mónica Ojeda, Edurne Portela, Elena Medel, Andrea Abreu, Beatriz Serrano, Lucía Lijtmaer, Aixa de la Cruz, Sara Barquinero, Sabina Urraca, Elizabeth Duval y José Ovejero. También figura la poeta y editora Luna Miguel.
La huelga por la crisis de vivienda está convocada por el Sindicato de Inquilinas, CCOO, UGT y CGT. La Confederación de Sindicatos Inquilinas indicó el viernes que más de 1.340 comités de huelga trabajan en 108 ciudades para preparar la movilización. Más de 20.000 organizaciones la apoyan, entre asociaciones vecinales, movimientos feministas, pensionistas y estudiantiles, entidades ecologistas y colectivos culturales y del campo.
Entre las entidades adheridas se encuentran Facua-Consumidores en Acción, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Greenpeace España, Justicia Alimentaria, Amigas de la Tierra, la Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona, el Sindicat de Periodistes de Catalunya y la Federación de Sindicatos de Periodistas.
Por su parte, World Poetry Movement y diversas asociaciones culturales han impulsado otro manifiesto y la iniciativa «Poetas contra el fascismo: la cultura en huelga», que contempla 68 lecturas en 38 países. La Comisión 8M de Madrid también ha respaldado los llamamientos: sostiene que la crisis habitacional «alimenta la violencia machista» y afirma que muchas mujeres y disidencias siguen atrapadas en relaciones violentas, familiares o de pareja porque no pueden pagarse una casa, mientras otras viven bajo la amenaza del desahucio, la pobreza energética o la exclusión residencial.
Cómo ha evolucionado esta historia
2 capítulos, del más antiguo al más reciente.
- Yolanda Díaz y más de 750 firmas respaldan la huelga general del 11N
3 medios
- · un día después
Más de 800 firmas del sector cultural apoyan la huelga del 11Nestás aquí
4 medios