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Más de 450 inmigrantes detenidos en la mayor redada antiinmigración del Gobierno de Trump en Georgia, provocando tensiones con Corea del Sur

La operación se centra en una planta de Hyundai, parte de un proyecto de 7.600 millones de dólares en el estado.

Publicado: 5 de septiembre de 2025, 20:07

El jueves pasado, las autoridades de inmigración estadounidenses llevaron a cabo una operación masiva en una planta de Hyundai en Ellabell, Georgia, resultando en la detención de hasta 475 inmigrantes en lo que se considera la mayor operación de su tipo en la historia de las fuerzas antiinmigración de EE.UU. La mayoría de los arrestados son trabajadores surcoreanos y latinoamericanos, lo que ha desencadenado tensiones diplomáticas con Corea del Sur.

La redada fue el resultado de una investigación criminal en curso sobre acusaciones de prácticas laborales ilegales y otros delitos federales graves. Steven Schrank, un agente especial del Departamento de Seguridad Nacional, enfatizó que cualquier extranjero que trabaje en EE.UU. debe estar legalmente autorizado para hacerlo, siendo la planta parte de un complejo automotriz de 7.600 millones de dólares que emplea a aproximadamente 1.200 personas. Más de 300 de los detenidos eran ciudadanos surcoreanos, muchos de los cuales estaban en el país con visas B-1 para entrenamiento, y algunos enfrentan alegaciones de haber excedido la duración de sus visas o de haber ingresado ilegalmente al país.

Aunque Hyundai y LG aseguraron que la producción no se vio afectada, la comunidad surcoreana ha expresado su preocupación por el impacto en las relaciones comerciales entre EE.UU. y Corea del Sur. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Lee Jae-Woong, ha solicitado una atención especial para garantizar que los derechos de sus ciudadanos no sean violados y que la aplicación de la ley estadounidense no perjudique sus inversiones económicas. Asimismo, Corea del Sur protestó formalmente ante Washington, afirmando que no fue notificada antes de la operación y exigiendo la liberación de los detenidos.

Este operativo es parte de un esfuerzo más amplio conocido como la Operación Take Back America, que busca endurecer el control sobre la inmigración ilegal y acabar con las organizaciones criminales transnacionales. La intervención ha causado una fuerte reacción social, evidenciada en protestas en ciudades como Los Ángeles, donde ya han sucedido operativos similares. La situación ha llevado a Hyundai a designar a Chris Susock, director de fabricación en Norteamérica, para supervisar el cumplimiento de normas en sus proveedores y realizar una investigación interna sobre esta situación.