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Más de 320 muertos en Pakistán a causa de inundaciones por lluvias monzónicas: la tragedia continúa agrandándose
Las autoridades y rescatistas enfrentan enormes desafíos mientras trabajan para recuperar cuerpos y proteger a los sobrevivientes.
Publicado: 16 de agosto de 2025, 11:48
En las últimas 48 horas, Pakistán ha sido escenario de una catástrofe natural sin precedentes, ya que más de 320 personas han perdido la vida debido a las devastadoras inundaciones y derrumbes provocados por intensas lluvias monzónicas en la provincia montañosa de Khyber Pakhtunkhwa. Hasta la fecha, un total de 634 fallecimientos han sido reportados desde el comienzo de la temporada de monzones a finales de junio, incluyendo más de un centenar de niños. La Autoridad Nacional para la Gestión de Desastres ha confirmado 321 muertes solo en Jíber-Pajtunjua, unas cifras que podrían aumentar a medida que se evalúan las zonas afectadas debido al difícil acceso a estas. Más de 2.000 rescatistas están desplegados en la zona, aunque el acceso se ha visto gravemente obstaculizado por las condiciones climáticas adversas.
Los distritos más afectados, como Buner, Swat y Bajaur, han sido declarados zonas catastróficas. Las lluvias, que se intensifican y se prevé que continúen con alta intensidad durante al menos 15 días, han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del país ante el cambio climático. El primer ministro ha prometido ayuda urgente, incluyendo asistencia médica y el despliegue de maquinaria pesada. Las autoridades de gestión de catástrofes advierten que más de la mitad de las muertes se deben a la mala calidad de las construcciones, lo que resalta la urgencia de revisar las infraestructuras en un país que ha sufrido desastres naturales devastadores.
La situación es aún más crítica después de un accidente de helicóptero de rescate que dejó cinco muertos, subrayando las dificultades que enfrentan las autoridades en esta crisis. Testigos han descrito escenas de horror, con cuerpos atrapados bajo los escombros, mientras las familias enfrentan la pérdida de seres queridos. En total, se han documentado 507 fatalidades desde el inicio de la temporada de monzones, con un alto número de heridos y desaparecidos. La situación es dramática no solo en Pakistán, sino también en la región de Cachemira india, donde se han reportado más de 60 muertos por las mismas lluvias torrenciales. Las comunidades continúan luchando por la recuperación y el gobierno busca movilizar todos los recursos disponibles para mitigar esta crisis mayor.
Los distritos más afectados, como Buner, Swat y Bajaur, han sido declarados zonas catastróficas. Las lluvias, que se intensifican y se prevé que continúen con alta intensidad durante al menos 15 días, han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del país ante el cambio climático. El primer ministro ha prometido ayuda urgente, incluyendo asistencia médica y el despliegue de maquinaria pesada. Las autoridades de gestión de catástrofes advierten que más de la mitad de las muertes se deben a la mala calidad de las construcciones, lo que resalta la urgencia de revisar las infraestructuras en un país que ha sufrido desastres naturales devastadores.
La situación es aún más crítica después de un accidente de helicóptero de rescate que dejó cinco muertos, subrayando las dificultades que enfrentan las autoridades en esta crisis. Testigos han descrito escenas de horror, con cuerpos atrapados bajo los escombros, mientras las familias enfrentan la pérdida de seres queridos. En total, se han documentado 507 fatalidades desde el inicio de la temporada de monzones, con un alto número de heridos y desaparecidos. La situación es dramática no solo en Pakistán, sino también en la región de Cachemira india, donde se han reportado más de 60 muertos por las mismas lluvias torrenciales. Las comunidades continúan luchando por la recuperación y el gobierno busca movilizar todos los recursos disponibles para mitigar esta crisis mayor.