Progresista 64%Conservador 36%
Más de 100.000 personas participan en una marcha de extrema derecha en Londres contra la inmigración y la respuesta policial.
La manifestación convocada por Tommy Robinson genera tensiones con una protesta antirracista, donde varias autoridades fueron agredidas.
Publicado: 13 de septiembre de 2025, 18:49
Este sábado, más de 100.000 personas se unieron en Londres a una multitudinaria manifestación de extrema derecha convocada por Tommy Robinson para protestar contra lo que califican como un aumento en la inmigración ilegal. Los asistentes, que portaban banderas británicas y pancartas con lemas como "Unir el Reino",** consideraron la manifestación "la más grande de la historia británica" y el inicio de "una revolución". La Policía Metropolitana desplegó más de 1.600 agentes, presenciando incidentes de violencia, incluyendo agresiones a varios agentes al intentar contener a la multitud.
Los manifestantes portaban mensajes en pancartas y reivindicaban la ideología de la movilización, mientras que una contramanifestación antirracista reunió a alrededor de 5.000 personas en la plaza de Russell, con mensajes de apoyo a los refugiados. A pesar de tener menos asistentes, la contramanifestación reflejó la división social sobre el tema de la inmigración. Los organizadores afirmaron que la marcha tuvo una asistencia de hasta 110.000 personas, según la policía.
La magnitud de la movilización de Robinson subraya un clima político tenso en el Reino Unido, donde el debate público sobre inmigración y derechos de solicitantes de asilo se ha vuelto más polarizado, evidenciando la relevancia del activismo contemporáneo en la política británica. Robinson, cuya retórica ha calado fuerte entre sus seguidores e incluso ha atraído apoyos internacionales, ha denunciado los medios de comunicación convencionales y proclamado que "la revolución acaba de comenzar".
Los manifestantes portaban mensajes en pancartas y reivindicaban la ideología de la movilización, mientras que una contramanifestación antirracista reunió a alrededor de 5.000 personas en la plaza de Russell, con mensajes de apoyo a los refugiados. A pesar de tener menos asistentes, la contramanifestación reflejó la división social sobre el tema de la inmigración. Los organizadores afirmaron que la marcha tuvo una asistencia de hasta 110.000 personas, según la policía.
La magnitud de la movilización de Robinson subraya un clima político tenso en el Reino Unido, donde el debate público sobre inmigración y derechos de solicitantes de asilo se ha vuelto más polarizado, evidenciando la relevancia del activismo contemporáneo en la política británica. Robinson, cuya retórica ha calado fuerte entre sus seguidores e incluso ha atraído apoyos internacionales, ha denunciado los medios de comunicación convencionales y proclamado que "la revolución acaba de comenzar".