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Mark Carney visita China para restaurar la relación bilateral y construir una nueva asociación estratégica
El primer ministro canadiense se reúne con líderes chinos para abordar tensiones y explorar oportunidades de cooperación comercial y climática.
Publicado: 16 de enero de 2026, 01:34
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha comenzado su primera visita a China en casi una década, un evento significativo en un contexto de tensiones bilaterales que se han intensificado desde 2018. Carney aterrizó en Pekín la noche del miércoles, donde está programado para reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Qiang, durante su estancia de tres días. Esta visita es vista como un intento crucial de reconducir las relaciones y fortalecer la colaboración en diversos ámbitos.
Carney ha declarado su intención de construir una 'nueva asociación' con China, enfatizando que la relación entre ambos países debe adaptarse a los desafíos contemporáneos, especialmente en un ambiente marcado por la creciente rivalidad con Estados Unidos. Además, se espera que aborden temas de seguridad regional y cooperación climática, firmando acuerdos que abarquen áreas comerciales y energéticas.
La visita de Carney es considerada un 'punto de inflexión' por parte de las autoridades chinas, sugiriendo que representa una oportunidad para restablecer la confianza tras años de desencuentros. Este viaje también se utilizará como plataforma para discutir situaciones sensibles, como la de los ciudadanos canadienses detenidos en China.
Carney ha declarado su intención de construir una 'nueva asociación' con China, enfatizando que la relación entre ambos países debe adaptarse a los desafíos contemporáneos, especialmente en un ambiente marcado por la creciente rivalidad con Estados Unidos. Además, se espera que aborden temas de seguridad regional y cooperación climática, firmando acuerdos que abarquen áreas comerciales y energéticas.
La visita de Carney es considerada un 'punto de inflexión' por parte de las autoridades chinas, sugiriendo que representa una oportunidad para restablecer la confianza tras años de desencuentros. Este viaje también se utilizará como plataforma para discutir situaciones sensibles, como la de los ciudadanos canadienses detenidos en China.