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Mark Carney de Canadá critica la hegemonía estadounidense en su discurso en Davos y propone un nuevo enfoque al Derecho internacional.

En el Foro Económico Mundial, Carney destaca la necesidad de una respuesta ética frente a la 'embestida imperialista' de EE. UU. y la importancia del multilateralismo.

Publicado: 23 de enero de 2026, 14:58

En el reciente Foro Económico Mundial que se lleva a cabo en Davos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha generado un profundo impacto con su discurso, donde critica la creciente hegemonía de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Carney apuntó a la 'tendencia a apaciguar' como un error en las relaciones internacionales, enfatizando la necesidad de una respuesta ética y cooperativa ante lo que considera una embestida imperialista por parte de potencias como Estados Unidos.

El discurso de Carney se ha considerado por muchos como una brújula moral en tiempos de desasosiego global. Comenzó citando al disidente checo Václav Havel y abogó por el poder de los sin poder, recordando que el primer paso hacia la resistencia ante el abuso de los fuertes es la honestidad. El primer ministro canadiense criticó la vida en la mentira sostenida por algunos países occidentales, que han prosperado en un orden global asimétrico, cuya realidad ya no puede ser ignorada.

Carney también hizo hincapié en que, aunque su discurso ha sido considerado histórico, algunas críticas señalan que no propone cambios de fondo, sino más bien un cambio en las alianzas. A su juicio, la comunidad internacional debe construir coaliciones que persigan objetivos comunes y buscar una mayor autonomía estratégica ante lo que percibió como un orden internacional desmoronándose. Esto también fue respaldado por otros líderes presentes en el foro, quienes enfatizaron la necesidad de afrontar las amenazas al orden basado en normas internacionales.

Como parte de su análisis, Carney advirtió que el 'nuevo orden' mundial se deberá decidir sobre las reglas clásicas del Derecho internacional, instando a una mayor cooperación y diplomacia. Además, resaltó que es esencial dotarse de protección ante la falta de respaldo de leyes que han permitido abusos de poder por parte de naciones fuertes. Su llamado a una autonomía estratégica fue claro, aunque es consciente de que dicha estrategia necesita ser respaldada por valores firmes. Por otra parte, sus declaraciones fueron recibidas en el auditorio principal de Davos con una ovación significativa, lo que subraya el eco de sus palabras en la comunidad internacional actual.