Progresista 100%Conservador 0%
Mark Carney aboga por una nueva estrategia comercial para Canadá frente a las amenazas arancelarias de Trump
El primer ministro canadiense busca diversificar alianzas mientras Trump impone condiciones severas a las relaciones con Canadá.
Publicado: 28 de enero de 2026, 21:29
En un contexto de creciente tensión entre Canadá y Estados Unidos, el primer ministro canadiense Mark Carney ha presentado una visión audaz para reconfigurar las relaciones comerciales de su país. Carney enfatizó la necesidad de que potencias medianas, como Canadá, diversifiquen sus relaciones y aliados estratégicos frente a las políticas agresivas de Donald Trump. Manifiesta preocupación ante las amenazas de aranceles significativos por parte de Trump si Canadá intenta estrechar lazos comerciales con países como China.
Trump ha dejado claro que no verá con buenos ojos los intentos de Carney de buscar acuerdos que le resten influencia, señalando que Canadá depende de Estados Unidos. A pesar de esto, Canadá también contempla fortalecer sus relaciones con la Unión Europea para reducir su dependencia de su vecino. Carney advierte sobre los desafíos de adaptarse a un nuevo orden mundial, que han sido provocados por la administración Trump.
La estrategia de Carney se compone de construir relaciones más equilibradas, vitales para la prosperidad canadiense ante un entorno internacional volátil. Sin embargo, se enfrenta al estilo negociador agresivo de Trump, quien prioriza los intereses estadounidenses en sus decisiones comerciales, lo que añade presión sobre las estrategias de Carney.
Trump ha dejado claro que no verá con buenos ojos los intentos de Carney de buscar acuerdos que le resten influencia, señalando que Canadá depende de Estados Unidos. A pesar de esto, Canadá también contempla fortalecer sus relaciones con la Unión Europea para reducir su dependencia de su vecino. Carney advierte sobre los desafíos de adaptarse a un nuevo orden mundial, que han sido provocados por la administración Trump.
La estrategia de Carney se compone de construir relaciones más equilibradas, vitales para la prosperidad canadiense ante un entorno internacional volátil. Sin embargo, se enfrenta al estilo negociador agresivo de Trump, quien prioriza los intereses estadounidenses en sus decisiones comerciales, lo que añade presión sobre las estrategias de Carney.