Progresista 44.8%Conservador 55.2%
María Guardiola enfrenta retos en la política de Extremadura tras su ausencia en debate de RTVE y negociaciones con Vox
La candidata del PP no participó en el debate, lo que generó un fuerte debate sobre su liderazgo y futuras alianzas políticas.
Publicado: 16 de enero de 2026, 16:31
En las últimas semanas, María Guardiola, candidata del Partido Popular (PP) en Extremadura, ha estado en el centro del debate político tras la celebración de un debate electoral en RTVE, donde su ausencia fue notable. Este debate, que tuvo lugar en Mérida, reunió a los candidatos del PSOE, Vox y Unidas por Extremadura, y alcanzó un 17,7% de cuota de pantalla, superando en 5,6 puntos a un debate anterior que la incluyó.
Durante el debate, los candidatos presentes atacaron frontalmente la gestión de Guardiola, a quien acusaron de no querer 'dar la cara' ante los votantes. Sin embargo, tras la celebración del debate, Guardiola se enfrenta a un nuevo desafío: la formación de un gobierno en coalición, comenzando las negociaciones entre el PP y Vox, a pesar del pasado tenso entre ambos partidos.
La oferta de Guardiola a Vox de asumir responsabilidades en el nuevo gobierno revela la urgencia de formar una coalición que le permita consolidar su poder. La presión sobre ella para ganar la confianza de Vox es alta, y la incertidumbre sobre las negociaciones podría definir el rumbo político no solo de Extremadura, sino también tener repercusiones a nivel nacional en los próximos meses.
Durante el debate, los candidatos presentes atacaron frontalmente la gestión de Guardiola, a quien acusaron de no querer 'dar la cara' ante los votantes. Sin embargo, tras la celebración del debate, Guardiola se enfrenta a un nuevo desafío: la formación de un gobierno en coalición, comenzando las negociaciones entre el PP y Vox, a pesar del pasado tenso entre ambos partidos.
La oferta de Guardiola a Vox de asumir responsabilidades en el nuevo gobierno revela la urgencia de formar una coalición que le permita consolidar su poder. La presión sobre ella para ganar la confianza de Vox es alta, y la incertidumbre sobre las negociaciones podría definir el rumbo político no solo de Extremadura, sino también tener repercusiones a nivel nacional en los próximos meses.