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Los peligros ocultos de guardar teléfonos móviles antiguos y cómo gestionarlos de forma segura
Expertos advierten sobre los riesgos potenciales de los dispositivos olvidados en casa y ofrecen recomendaciones para su uso responsable.
Publicado: 4 de enero de 2026, 00:10
Conservar un teléfono móvil antiguo en un cajón puede parecer una medida sensata, pero expertos han advertido que esta práctica puede acarrear peligros significativos para la seguridad del hogar. A medida que más personas sustituyen sus smartphones, es común que los dispositivos viejos queden relegados, a menudo sin la debida revisión o mantenimiento. Esto puede provocar situaciones indeseadas, como emisiones de gases tóxicos e incluso incendios. Además, un estudio reciente del International Centre for STEM Education (ICSE) señala que solo en Europa hay aproximadamente 700 millones de celulares abandonados, lo que no solo plantea un desafío ambiental, sino también serios problemas de seguridad.
La preocupación principal radica en las baterías de ion-litio, que son la norma en la mayoría de los teléfonos móviles actuales. Cuando un celular permanece apagado durante meses o años, la batería puede entrar en un proceso de deterioro interno, provocando hinchazón, que a su vez puede deformar la carcasa del teléfono y dañar componentes internos. En condiciones extremas, una batería dañada puede causar sobrecalentamiento o incluso incendios, lo que subraya la importancia de revisarlas periódicamente. Se estima que millones de teléfonos móviles permanecen inactivos en los hogares, y, según la GSMA, alrededor de 5.000 millones de dispositivos están fuera de uso en todo el mundo.
Entre los efectos del deterioro, los expertos señalan la posibilidad de hinchazón de la batería, lo que puede deformar la carcasa del teléfono y dañar componentes internos. Según encuestas, tres de cada cuatro personas conservan al menos un celular antiguo en casa, con muchas de ellas almacenando más de uno por miedo a perder información valiosa como fotos y videos. Por ello, se recomienda a los usuarios revisar anualmente el estado de sus dispositivos y considerar su reciclaje o reutilización, evitando así el riesgo de incendios y otros peligros asociados.
La preocupación principal radica en las baterías de ion-litio, que son la norma en la mayoría de los teléfonos móviles actuales. Cuando un celular permanece apagado durante meses o años, la batería puede entrar en un proceso de deterioro interno, provocando hinchazón, que a su vez puede deformar la carcasa del teléfono y dañar componentes internos. En condiciones extremas, una batería dañada puede causar sobrecalentamiento o incluso incendios, lo que subraya la importancia de revisarlas periódicamente. Se estima que millones de teléfonos móviles permanecen inactivos en los hogares, y, según la GSMA, alrededor de 5.000 millones de dispositivos están fuera de uso en todo el mundo.
Entre los efectos del deterioro, los expertos señalan la posibilidad de hinchazón de la batería, lo que puede deformar la carcasa del teléfono y dañar componentes internos. Según encuestas, tres de cada cuatro personas conservan al menos un celular antiguo en casa, con muchas de ellas almacenando más de uno por miedo a perder información valiosa como fotos y videos. Por ello, se recomienda a los usuarios revisar anualmente el estado de sus dispositivos y considerar su reciclaje o reutilización, evitando así el riesgo de incendios y otros peligros asociados.