Progresista 38.1%Conservador 61.9%
Los líderes europeos enfrentan la incertidumbre en sus relaciones con EE.UU. ante las amenazas arancelarias y la política internacional de Trump.
La cumbre del Consejo Europeo aborda el impacto de las medidas de Washington en el futuro transatlántico y la cohesión de la UE.
Publicado: 25 de enero de 2026, 02:36
La reciente cumbre del Consejo Europeo se llevó a cabo en un contexto de creciente tensión entre la UE y Estados Unidos, marcado por las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump. Los líderes europeos discutieron la necesidad de coordinar una respuesta ante las últimas amenazas, aunque un giro inesperado en el Foro de Davos generó un alivio temporal al desistir Trump de algunas de sus amenazas.
Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, destacó la importancia de la relación transatlántica, insistiendo en la necesidad de condiciones de respeto mutuo. La primera ministra danesa mostró disposición para negociar un pacto de defensa, mientras que las intervenciones de Trump generan inquietudes entre los líderes europeos sobre la cohesión de la OTAN y los daños potenciales a la unidad occidental.
La situación actual refleja una incertidumbre profunda, ya que las decisiones de Estados Unidos, aunque tratadas con diplomacia, aumentan el riesgo de que Europa pierda influencia en el escenario global. A pesar de buscar soluciones, la crisis en las relaciones entre la UE y EE.UU. persiste, desafiando a los líderes europeos a unirse ante las acciones unilaterales de Washington.
Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, destacó la importancia de la relación transatlántica, insistiendo en la necesidad de condiciones de respeto mutuo. La primera ministra danesa mostró disposición para negociar un pacto de defensa, mientras que las intervenciones de Trump generan inquietudes entre los líderes europeos sobre la cohesión de la OTAN y los daños potenciales a la unidad occidental.
La situación actual refleja una incertidumbre profunda, ya que las decisiones de Estados Unidos, aunque tratadas con diplomacia, aumentan el riesgo de que Europa pierda influencia en el escenario global. A pesar de buscar soluciones, la crisis en las relaciones entre la UE y EE.UU. persiste, desafiando a los líderes europeos a unirse ante las acciones unilaterales de Washington.