Progresista 44.8%Conservador 55.2%

Los estudiantes serbios intensifican su lucha para forzar elecciones anticipadas tras un año de protestas masivas.

El movimiento estudiantil, surgido tras la tragedia en Novi Sad, busca cambiar el régimen mediante una campaña de firma ciudadana.

Publicado: 29 de diciembre de 2025, 11:49

El movimiento estudiantil serbio ha cobrado fuerza durante el último año, particularmente tras la tragedia ocurrida en Novi Sad en noviembre de 2024, cuando el colapso del techo de una estación de tren dejó 16 muertos. La tragedia se convirtió en un símbolo palpable de la corrupción en el país, desatando una ola de protestas que ha mantenido a cientos de miles de ciudadanos en las calles, demandando no solo justicia por las víctimas, sino también cambios en el sistema político actual.

El movimiento ha evolucionado desde manifestaciones masivas hasta una nueva estrategia que busca recoger firmas para forzar elecciones anticipadas. Esta táctica, desarrollada por los estudiantes, busca medir el apoyo ciudadano para llevar a cabo su petición y se traduce en una iniciativa de contacto directo con los ciudadanos a través de múltiples puestos de recolección de firmas en diversas ciudades de Serbia, incluida la capital, Belgrado. Según reportes recientes, ya se han inaugurado cerca de 500 puestos a nivel nacional, donde los estudiantes interactúan con transeúntes para recolectar firmas y datos de contacto, con el objetivo de evaluar el respaldo popular a su petición de elecciones anticipadas. Un nuevo enfoque que se ha iniciado se centra en la recogida de firmas ciudadanas para contar con una idea del apoyo que tienen para demandar elecciones anticipadas. Hasta el momento, se han iniciado tres investigaciones sobre el colapso, aunque solo una ha resultado en acusaciones efectivas ante un tribunal.

Los estudiantes han estado en constante lucha contra lo que consideran un régimen autoritario, liderado por el presidente Aleksandar Vučić, quien ha hecho caso omiso a sus demandas de elecciones anticipadas. Nebojsa Vladisavljevic, profesor de ciencias políticas, ha sugerido que este cambio hacia la recolección de firmas puede ser un indicativo de que el movimiento estudiantil está entrando en una nueva fase de movilización, con el potencial de convertirse en una fuerza política significativa en las futuras elecciones. Recientemente, Vladisavljevic afirmó que la organización podría participar activamente en futuras campañas electorales y eventualmente en el gobierno. De hecho, un reciente sondeo sugiere que los candidatos respaldados por los estudiantes podrían obtener un considerable 44% de los votos en eventuales elecciones, lo que demuestra el alcance y la influencia creciente del movimiento.

Hasta ahora, el único indicador de la fuerza del movimiento estudiantil ha sido el número de personas que asisten a las protestas y algunos indicadores de opinión, donde se estima que casi dos tercios de los ciudadanos consideran las elecciones anticipadas como una salida a la crisis actual. Sin embargo, el presidente Vučić ha afirmado que NO se celebrarán elecciones anticipadas antes de finales de 2026, acusando a los manifestantes de intentar desestabilizar su gobierno. A pesar de ello, los estudiantes continúan organizando protestas y su calendario de movilizaciones sigue actualizándose, revitalizando la esperanza de un cambio significativo en el panorama político serbio.