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Londres responsabiliza a Putin por la muerte de una ciudadana británica envenenada con Novichok en el caso Skripal

La investigación concluye que el presidente ruso autorizó la operación que llevó al envenenamiento del exespía y a la muerte de Dawn Sturgess, lo que desencadena sanciones británicas.

Publicado: 5 de diciembre de 2025, 11:44

El 4 de diciembre de 2025, una investigación pública dirigida por el exjuez del Tribunal Supremo británico, Anthony Hughes, reveló que el presidente ruso, Vladimir Putin, es "moralmente responsable" de la muerte de la ciudadana británica Dawn Sturgess, quien falleció en 2018 tras entrar en contacto con un agente nervioso denominado Novichok. El informe concluye que la muerte de Sturgess fue el resultado directo de una operación deliberada que busca demostrar la capacidad del Kremlin en el ámbito internacional, señalando que el intento de asesinato de un exespía, Serguéi Skripal, en Salisbury, debe haber sido autorizado "al más alto nivel" por Putin. El Gobierno británico, tras las conclusiones, impuso sanciones a la agencia de inteligencia rusa GRU y convocó al embajador de Moscú.

Lord Hughes señaló que el uso de Novichok en un contexto urbano era un acto "asombrosamente imprudente" y que los implicados son moralmente responsables de la muerte de Sturgess. Esta investigación ha expuesto diversas deficiencias en la protección del exespía Skripal por parte del Gobierno británico. Esto ha llevado a la necesidad urgente de abordar las injerencias rusas en el ámbito internacional y las peligrosas operaciones llevadas a cabo por el Kremlin.

El primer ministro británico, Keir Starmer, enfatizó que el Reino Unido siempre será firme ante el "brutal régimen de Putin" y que la muerte de Sturgess es un recordatorio del desprecio del Kremlin hacia vidas inocentes. Además, la investigación subraya la importancia de incrementar las defensas europeas y limitar las dinámicas financieras de Rusia.

La misma investigación pública, que comenzó el año pasado, identificó a tres agentes de los servicios de inteligencia rusos como responsables de su muerte y está sujeta a órdenes de arresto. Se destacó que la muerte de Sturgess es un grave recordatorio del uso imprudente de agentes neurotóxicos en operaciones encubiertas por el Kremlin, lo que ha provocado una crisis diplomática significativa entre el Reino Unido y Rusia.