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Liderazgo autoritario se une en Pekín para conmemorar el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial
Kim Jong-un y Vladimir Putin se destacan en un desfile militar que representa la nueva alineación de potencias opuestas a Occidente.
Publicado: 28 de agosto de 2025, 06:40
El próximo 3 de septiembre, el centro de Pekín será escenario de un destacado desfile militar organizado por el régimen de Xi Jinping, conmemorando el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. Este evento no solo simboliza un hito histórico, sino que también sirve para reforzar la imagen de China en la comunidad internacional, especialmente a medida que busca consolidar su influencia en la región Asia-Pacífico.
Entre los líderes que asistirán al desfile se encuentran representantes de gobiernos autoritarios, incluidos el presidente ruso Vladímir Putin y el líder norcoreano Kim Jong-un. Esta será la primera visita de Kim a China desde 2019, y se considera una acción significativa en sus intentos de romper con el aislamiento diplomático en el que se encuentra. Además de estos líderes, se espera la presencia de aproximadamente veinticinco mandatarios, incluyendo a los presidentes de Irán, Bielorrusia, e Indonesia, así como representantes de varios países del sudeste asiático y de Europa del Este. Esta concentración de líderes subraya un eje creciente de alianzas autoritarias. Durante el desfile, se prevé la exhibición de poderío militar por parte del Ejército Popular de Liberación de China, donde se presentarán armamentos de última generación, incluyendo sistemas hipersónicos, drones y plataformas anti-drones, junto a vehículos blindados y un impresionante despliegue de aeronaves. Observadores internacionales están atentos al mensaje que este desfile intentará transmitir; la asistencia de Kim y Putin simboliza una consolidación de un bloque autoritario dispuesto a desafiar el orden internacional basado en normas.
Sin embargo, la ausencia de líderes de potencias occidentales y la presencia de mandatarios como los presidentes de Armenia y Azerbaiyán, que acaban de firmar un acuerdo de paz, resalta la creciente división en el escenario global. En este contexto, la cooperación entre China, Rusia y Corea del Norte puede intensificar las preocupaciones internacionales sobre una nueva Guerra Fría. A medida que el régimen chino continúa su política de defensa y expansión militar, sus lazos con Corea del Norte y Rusia podrían intensificarse, lo que podría generar preocupaciones a nivel internacional sobre un nuevo facetado de la Guerra Fría. Xi Jinping también pronunciará un discurso en el que se reafirmará el papel protagónico de China en la narrativa de la guerra, enfatizando su resistencia ante la invasión japonesa y buscando un reconocimiento global de su sufrimiento durante el conflicto. Esta celebración también se ve enmarcada en un contexto de creciente tensión global, donde la llegada de líderes como el primer ministro de India, Narendra Modi, y la interacción con figuras como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agregan complejidad a la situación geopolítica.
Entre los líderes que asistirán al desfile se encuentran representantes de gobiernos autoritarios, incluidos el presidente ruso Vladímir Putin y el líder norcoreano Kim Jong-un. Esta será la primera visita de Kim a China desde 2019, y se considera una acción significativa en sus intentos de romper con el aislamiento diplomático en el que se encuentra. Además de estos líderes, se espera la presencia de aproximadamente veinticinco mandatarios, incluyendo a los presidentes de Irán, Bielorrusia, e Indonesia, así como representantes de varios países del sudeste asiático y de Europa del Este. Esta concentración de líderes subraya un eje creciente de alianzas autoritarias. Durante el desfile, se prevé la exhibición de poderío militar por parte del Ejército Popular de Liberación de China, donde se presentarán armamentos de última generación, incluyendo sistemas hipersónicos, drones y plataformas anti-drones, junto a vehículos blindados y un impresionante despliegue de aeronaves. Observadores internacionales están atentos al mensaje que este desfile intentará transmitir; la asistencia de Kim y Putin simboliza una consolidación de un bloque autoritario dispuesto a desafiar el orden internacional basado en normas.
Sin embargo, la ausencia de líderes de potencias occidentales y la presencia de mandatarios como los presidentes de Armenia y Azerbaiyán, que acaban de firmar un acuerdo de paz, resalta la creciente división en el escenario global. En este contexto, la cooperación entre China, Rusia y Corea del Norte puede intensificar las preocupaciones internacionales sobre una nueva Guerra Fría. A medida que el régimen chino continúa su política de defensa y expansión militar, sus lazos con Corea del Norte y Rusia podrían intensificarse, lo que podría generar preocupaciones a nivel internacional sobre un nuevo facetado de la Guerra Fría. Xi Jinping también pronunciará un discurso en el que se reafirmará el papel protagónico de China en la narrativa de la guerra, enfatizando su resistencia ante la invasión japonesa y buscando un reconocimiento global de su sufrimiento durante el conflicto. Esta celebración también se ve enmarcada en un contexto de creciente tensión global, donde la llegada de líderes como el primer ministro de India, Narendra Modi, y la interacción con figuras como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agregan complejidad a la situación geopolítica.